Economía

Consumo: 2015, un año bisagra

Los empresarios prevén pocos cambios en temas clave como la inflación y ponen la mira en 2016.

Domingo 11 de Enero de 2015

Siempre que llovió, paró. En 2014, la inflación azotó el bolsillo de consumidores y empresarios como una fuerte tormenta. ¿Se alejarán las nubes negras en 2015? ¿Cómo influirá en el consumo el proceso electoral que se pone en marcha en apenas unas semanas? ¿Habrá que esperar hasta el 2016 para que salga el sol?

El 2014 no fue un buen año para los consumidores, que con billeteras más flacas se vieron obligados a alterar sus hábitos. Comenzaron a visitar comercios mayoristas, optaron por segundas marcas para llenar el changuito, abandonaron las compras mensuales y se abrazaron a las promociones y descuentos para llegar a fin de mes. Como suele suceder en marcos recesivos, la gente empezó a salir menos y a elegir opciones más económicas.

Tampoco fue un buen año para el sector empresario. Ante la notoria baja en el consumo, tanto grandes empresas como pymes debieron ajustarse el cinturón y buscar estrategias "a medida" para sobrevivir. Cualquier propuesta fue válida siempre que ayudara a mantener cerca al cliente, un objetivo complicado.

Difícil hacer pronósticos sobre lo que vendrá. Sin embargo, algunos se animan. Con matices, diferentes fuentes consultadas por LaCapital evaluaron que 2015 será un año "de espera" en el cual el principal objetivo será "mantenerse a flote". Anticiparon que no habrá cambios sustanciales: si los hay, serán leves y no afectarán demasiado el panorama. Admitieron que el año electoral no ofrecerá demasiadas certezas pero confiaron en que habrá una serie de medidas tendientes a aflojar tensiones que podrían beneficiar al consumo. Y todos, sin excepción, prefirieron apostar al 2016.

UN AÑO PARA DEJAR PASAR."De acuerdo variables que manejamos, creemos que en 2015 el consumo puede ser muy similar al de 2014. No vemos que ningún tipo de actividad haya priorizado inversiones. Es un año en el que se va a esperar que las cosas se estabilicen y se lo va a dejar pasar sin hacer mucho", evaluó Ricardo Diab, de la Asociación Empresaria de Rosario (AER). Intentó luego ser optimista: "Quizá mejorará en algo 2015, pero apenas. Creo todos piensan en 2016".

El dirigente analizó que "2015 es un paso hacia un nuevo gobierno, más allá de cuál sea el elegido". Y analizó que "casi nadie hace grandes movimientos en un año electoral, fundamentalmente las pequeñas empresas".

En ese sentido, marcó diferencias: "Las grandes empresas tienen políticas a largo plazo, pero las pequeñas y micro empresas hacen apuestas a corto plazo. Por eso aspirarán a flotar, con suerte con alguna mejora", y apostarán sus fichas al 2016. "La gran preocupación es el consumo, queremos incentivar el consumo y ver cómo se controla la inflación", resumió.

salidas en crisis. "Pensamos que el 2015, al ser un año electoral, no va a ser peor que 2014, que ya fue un año bastante malo para el sector. No sé si será bueno, pero al menos no tan malo", consideró Rodrigo Pastor, de la Asociación Hotelero Gastronómica. "El 2015 va a depender mucho del humor social y de cómo este la situación económica", sostuvo.

"En nuestro sector, todo depende de cómo esté la gente. Cuando la gente está preocupada, recorta gastos y deja de salir, entonces nos afecta. Cuando la gente está más relajada, de buen humor, sale a divertirse, lo primero que hace es salir a comer o a tomar algo", comentó.

Pastor admitió que es difícil anticiparse. "Hay incertidumbre respecto de cómo será 2015. Hay economistas que plantean situaciones muy desfavorables y otros no tanto. En general va a ser un año en donde todo el que pueda postergará decisiones para ver qué pasa", planteó.

"Como sector, nos rige la misma lógica que al resto. Muchos van a esperar para sacar créditos", argumentó, como ejemplo. Y asumió que "el aumento de los productos y servicios es un castigo para el sector, el aumento de costos es absorbido por utilidades".

"La expectativa de todos es que después de las elecciones se recupere la economía y traiga beneficios. Si el año electoral es para aguantar, el 2016 debería ser para liberarse. Porque quienes ocupan cargos importantes ya dejan de pensar en campañas y vuelven a pensar en la gente y solucionar problemas", argumentó.

Hizo su intento por ser positivo. "En nuestro sector, cuando la economía se frena, nosotros también frenamos y rápido. Pero lo bueno es que al repuntar la economía, nos recuperamos muy rápido. Esperamos que eso pase, si no es en 2015 será en 2016".

en busca del equilibrio. Por su parte, Juan Milito, del Centro Unión de Almaceneros, consideró "muy complejo" hacer pronósticos. "Si 2014 cerró con una inflación cercana a los 30 puntos, en 2015 la perspectiva ser muy diferente, estará dentro de los mismos valores", fue el panorama que se animó a trazar.

En su balanza, hay más bueno que malo. "Consideramos que 2014 no fue un año malo para los comerciantes más chicos. La perspectiva para 2015 no es optimista. Se van a mantener probablemente las mismas condiciones o a lo sumo un poco peor. El marco global internacional no ofrece buenas posibilidades de recuperación", sostuvo. "La situación se va a dirimir en un marco de paritarias, ahí tendremos el termómetro respecto del bolsillo de los trabajadores, que expresarán luego el consumo", puntualizó.

En cuanto a las inminentes elecciones, se generan ciertas expectativas. "La idea es que en un año electoral se suelta un poco más la mano en lo vinculado a los sectores que necesitan asistencia y también los sueldos. Por eso decimos que es incierto. Creemos que la posibilidad de las cosas no decaigan está pero hay que ver cómo sigue la coyuntura", planteó.

"Más allá de las postergaciones, no creemos que sea un año que afecte. Estará seguramente nivelado con algunas medidas que tomará el gobierno. En lo que hace a la economía van a intentar aflojar tensiones", dijo con alivio. "De actualizarse la asignación universal, sería beneficioso porque tenemos comerciantes en barrios y esto puede hacer subir consumo", aportó.

Para Milito hacer pronósticos a más de un año es todavía más complicado. "Hablar de 2016 es difícil, todo será depende de quién gane", sostuvo. "Creemos que el modelo que se construye en base a apoyo, crecimiento e inclusión social es bueno. Si el crecimiento se basa en desarrollar obra pública, mejorar e incluir a sectores postergados, resolver deudas pendiente con jubilados de bajos ingresos, todo esto logra recuperar la economía", concluyó.

a la espera de abril. "Cuando la gente no tiene certezas, por lo general se cuida más. Cuando se siente más segura, la gente comienza a ser imprudente, en el buen sentido: comienza a invertir, a endeudarse, a sacar tarjetas. Tiene otras aspiraciones y expectativas", evaluó Miguel Calvete, presidente del organismo de estadísticas de consumo Indecom.

No hay que esperar demasiado en el inicio de año, será mejor tener paciencia. "El primer trimeste de 2015 va a ser bastante flojo. Recién a partir de abril habrá una recuperación en lo vinculado a tendencias de consumo masivo, ni hablar de bienes durables", planteó.

Hacia mitad de año, la situación repuntaría, si se cumplen los pronósticos de Calvete. "Habrá nuevas negociaciones paritarias, pago de aguinaldo. Y al ser año electoral habrá otras herramientas", puntualizó, en alusión a posibles medidas populares que tome el gobierno para descomprimir la tensión pre electoral. "Después de las Paso ya habrá un clima menos enrarecido", anticipó.

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