Economía

Constructoras en jaque por el aumento de insumos y tasas

Franco Gagliardo explicó que el panorama para el sector será complejo en el segundo semestre del año y también en 2019.

Domingo 09 de Septiembre de 2018

El presidente de la Delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción, Franco Gagliardo, expresó su extrema preocupación ante el aumento de insumos estratégicos como el asfalto -que en una semana subió 38%- y el encarecimiento del costo financiero producto del alza de la tasa de interés que para las empresas que se dedican a la obra pública significa una pérdida absoluta de rentabilidad, ya que anticipan el cobro a través del sistema financiero y en la actualidad implica un descuento del 5% mensual. Alerta por las fuentes laborales.

"El panorama es complejo y no tenemos esperanza de que en el corto plazo se resuelva. El segundo semestre del año es complicado y primer semestre de 2019 también será complicado. Estamos en un panorama claramente recesivo, que no se sabe cómo se resuelve", relató Gagliardo.

Ante esta incertidumbre "muy grande" que viven todos los sectores de la economía, el titular de la CAC local dijo que "no hay precios y hay desabastecimiento".

"En obra pública no están entregando insumos. El asfalto aumentó un 38%, son saltos enormes para obras de gran envergadura que alteran cualquier contrato. Las empresas contratistas estamos en serios problemas de financiamiento que pone en riesgo la continuidad de la obra pública provincial, que es donde las empresas de la región estamos trabajando", señaló Gagliardo.

El plan de ajuste anunciado el lunes por el gobierno nacional incluye un ahorro del gasto de capital de 0,7% del PBI que se llevaría a cabo a través del recorte de obras de infraestructura. Si bien las empresas constructoras de la provincia se dedican en gran parte a realizar obra pública que impulsa el gobierno santafesino, el sector está en alerta por que el traspaso de la tarifa social eléctrica y del transporte automotor a las provincias anunciado por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, podría condicionar las cuentas de las arcas santafesinas y reducir los planes del gobierno de Miguel Lifschitz en el área de infraestructura.

"Todavía no se está hablando de recorte de presupuesto para obra pública provincial y apuntan a sostenerla pero el tema de recortes de Nación tanto en lo que hace directamente a obra pública para 2019 a valores reales bajaría un 40% y es un número enorme. Además, los ajustes que se están haciendo a las provincias a través de la quita del fondo de la soja afecta directamente a obra pública y también está la quita del subsidio al transporte en nuestra provincia que de alguna manera afectará", señaló Gagliardo.

El ese sentido, apuntó que el escenario que tiene más posibilidades es que "la provincia subsidie para que no suba tanto el transporte y de alguna manera se enfriará la obra pública en la región" porque habrá menos plata. "Tenemos una gran preocupación para lo que queda del año y para 2019 y no vemos un horizonte alentador", explicó.

A pesar de que los contratos de obra pública se rigen bajo un sistema de readecuación de precios, Gagliardo indicó que el desfase entre los costos y las actualizaciones es muy grande. "Nosotros no podemos trasladar inmediatamente a precios. El sistema de redeterminación no es en forma inmediata, son índices que se aplican al mes siguiente. Esta muy desfasado el sistema de pago y un salto de un 20 o 30% no se puede trasladar nunca, además se usa el aumento para lo que queda del contrato y no para lo que se está ejecutando", señaló al tiempo que se quejó de que los proveedores exigen el pago anticipado tanto para el hormigón, como para el cemento o el acero.

Gagliardo consideró que el régimen de redeterminación de precios "no está preparado" para una escalada de precios como la que se está viviendo estos días ya que "los ajustes son perversos muy lentos y no representan la actualidad". Es más, señaló que el sector no puede hacer como Acindar o YPF que al día siguiente suben los precios.

"Esta situación hace que sea inviable construir por más buenas intenciones que tenga el gobierno provincial, aunque preferimos ver cómo resolver esto y que halla una continuidad de obra pública y que no se pare. La inversión en infraestructura es un circulo virtuoso de la economía. Toda inversión se multiplica por 2,2 en la economía en general. La construcción mueve una cadena de valor muy extensa", remarcó.

Justamente las complicaciones en la actividad ponen en jaque a los trabajadores del sector. Gagliardo contó que "los dirigentes gremiales están preocupadísimos" y aunque la baja de puestos de trabajo es más pronunciada en los índices a nivel nacional que en Santa Fe las perspectivas es que se agravará la tendencia.

Otro foco de tensión para la construcción, fundamentalmente en la obra pública, es el alza de la tasa de interés. Para Gagliardo "hace inviable la continuidad de los contratos". Es que el mecanismo tradicional de pago es mediante la sesión de certificados para la obra pública que luego se negocian en el mercado financiero. "Con tasas del 20 y pico es normal e implica un descuento del 2% mensual, si los plazos de pagos son dos meses es 4%, sin son tres es un 6%. Pero hoy es un 5% mensual, es decir que el descuento promedio es del 15%. Ningún contrato tiene un margen del 15%", puntualizó.

La otra cara: la suerte de las obras privadas

La construcción en el sector privado corre otra suerte. Si bien el mercado inmobiliario está frenado por la falta de precio ante la escalada del dólar y quien estaba por realizar una operación de compra con créditos UVA frenó su decisión, muchos desarrollos o construcción mediante el sistema de fideicomiso o al pozo continúan siendo atractivos para los inversores.

El presidente de la Delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción, Franco Gagliardo, explicó que había mucha expectativas por la puesta en marcha de los crédito hipotecario UVA ya que parecía “un buen sistema” para desarrollar nuevos proyectos para que los sectores de clase media accedan a la vivienda pero subrayó que todo “se frenó”.

No obstante, remarcó que hay muchos desarrollos inmobiliarios que los inversores ven como un negocio interesante ya que el costo de la construcción bajó en dólares,en este aspecto juega fuerte el costo de la mano de obra que se licuó producto de la devaluación y se lleva un gran porcentaje de la ecuación. “El que tiene poder de invertir lo hace, por eso hay algunos grandes proyectos lanzados que parece insólito”, apuntó.

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