Economía

Consecuencias y causas

Seis de cada diez desaparecidos eran obreros, empleados y profesionales.

Domingo 24 de Marzo de 2019

Seis de cada diez desaparecidos eran obreros, empleados y profesionales. Es decir que el 60 por ciento de los que molestaban eran trabajadores. Y seis de cada diez desaparecidos tenían entre 21 y 30 años. Eran jóvenes.

La principal característica del blanco del terrorismo de estado fueron los trabajadores jóvenes. Cuarenta y tres años después del inicio del sexto golpe de estado en la Argentina del siglo veinte hay que tener claridad sobre esta consecuencia. Los enemigos para los que usurparon el poder eran trabajadores jóvenes.

La deuda externa, en tanto, entre 1976 y 1983 aumentó en 35 mil millones de dólares y fueron cerradas 20 mil fábricas, aproximadamente. Y de las 1.627 "leyes" todavía vigentes de la dictadura una de ellas marca el perfil de la economía de aquel momento, la ley de entidades financieras, la 21.525 "sancionada" el 14 de febrero de 1977.

Los trabajadores jóvenes debían desaparecer para aplicar un plan económico que priorizara la subordinación a los capitales internacionales y, especialmente, a los movimientos financieros por encima de los productivos.

En esas consecuencias, quizás, puedan verse las causas.

Los dueños de la vida y la muerte en los centros clandestinos de detención eran militares y policías pero, en definitiva, se trataba de títeres, macabros, pero títeres al fin. El problema es y son los titiriteros.

Los delincuentes de guante blanco, aquellos empresarios ante los cuales rendían cuentas de sangre los comandantes como Díaz Bessone.

La extraordinaria lucha de sobrevivientes, organismos de derechos humanos y familiares de desaparecidos ha generado, en estos cuarenta y tres años, la continuidad de los juicios contra los delitos de lesa humanidad.

Aquellos blancos del terrorismo de estado, los trabajadores jóvenes con ideas revolucionarias, querían ver en el trono de la vida cotidiana esté la noble igualdad, como apunta la letra del himno libertario que siempre hemos cantado de forma mutilada. El gran sueño colectivo inconcluso, la igualdad. 43 años después es necesario protagonizar la historia para que la vida deje de ser una variable menos importante que el dólar, la bolsa de comercio o los bancos extranjeros.

43 años después hay que seguir construyendo verdad, memoria y justicia para parir un presente con dignidad para los que son más.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});