Domingo 09 de Febrero de 2020
La crisis actual no es igual a la vivida en el 2001. En la actualidad estamos estancados con inflación y la salida es vía inversión y exportación. En ambos casos hubo una gran devaluación, renegociación de la deuda y alta inflación. Estamos congelados como Walt Disney.
La última gran crisis argentina se vivió entre los años 1998 y 2002, producto de que la convertibilidad se fue agotando con déficits fiscales recurrentes, falta de confianza en los gobernantes de turno, y un sistema financiero que entro en crisis. La economía entre el segundo trimestre del año 1998 y el primer trimestre del año 2002 registró una caída del PBI del 28 por ciento, una baja del consumo del 26,7 por ciento y la inversión se destrozó cayendo el 63,8 por ciento.
La profundización de esta caída se dio en el año 2001, en donde en un corto período de tiempo, el sistema financiero colapsó, con un corralito que dejó fuertes pérdidas a grandes sectores de la población, corte del financiamiento, y nuestra moneda se devaluó en un corto tiempo un 300 por ciento pasando de 1 peso a 4 pesos por dólar. En el año 2002 el Congreso argentino vota el no pago de la deuda, el país entra en cesación de pagos, y la normalización de esta deuda nos llevó negociaciones muy largas, con canjes en el año 2005 y su culminación se dio en el año 2016 cuando se le pago a los fondos que litigaron en el juzgado de Thomas Griesa.
En el año 2003 el virus Sars puso en vilo al mundo. Sin embargo, fue superada sin inconvenientes. La Argentina comenzó un proceso de recuperación económica acelerado, en el segundo trimestre del año 2005 recuperaba el PBI que tenía en el segundo trimestre del año 1998. Desde el piso de la crisis en el primer trimestre de 2002 se había recuperado un 48,2 por ciento el PBI, 45,6 por ciento el consumo privado y 140,9 por ciento la inversión.
Entre los años 1998 y 2005 el país no había crecido, nos detuvimos en el tiempo 7 años. Durante ese período muchas personas no cambiaron el vehículo que tenían, no salieron de vacaciones, y difícilmente llegaron a comprar su casa propia.
La actual crisis económica es muy distinta a la vivida entre los años 1998 y 2005, que nos mostró una figura de V, ya que registró una gran caída y una pronta recuperación.
En la actualidad, estamos estancados desde el año 2011. En los últimos 8 años la economía nos muestra un PBI que cae el 5,7 por ciento, el consumo privado el 11,8 por ciento y la inversión el 29,9 por ciento. Esto nos indica que tanto el segundo gobierno de Cristina Fernández, como el de Mauricio Macri no pudieron escapar al estancamiento económico.
Bajo el segundo gobierno de Cristina el PBI subió el 0,1 por ciento, el consumo privado cayó el 0,2 por ciento y la inversión descendió el 9,1 por ciento. La performance de Mauricio fue mucho peor, el PBI cayó el 5,8 por ciento el consumo privado el 11,6 por ciento y la inversión el 22,9 por ciento.
En los últimos dos años (2018/19) la crisis se profundizó: e dólar pasó de $ 18,8 a $ 60,0 el oficial y $ 80,0 el dólar blue. Una devaluación del 220 por ciento para el oficial y 300 por ciento para el blue, muy parecido a lo que aconteció en el año 2002. La inflación fue del 127,1 por ciento y los salarios lograron una mejora del 100 por ciento.
Entre los años 2018/19 hemos vivido una destrucción de los precios de los activos, ya que la devaluación fue muy superior a la inflación, mientras que los asalariados vieron destruir su poder adquisitivo.
El sistema financiero argentino pudo soportar sin problemas la crisis económica argentina, no hubo corralito, los depositantes que desearon retirar sus ahorros los realizaron sin problemas, el crédito se cortó por la propia dinámica del mercado, no hubo ninguna violación de los derechos de propiedad. El Congreso nacional en el año 2020 le está dando una ley al Poder Ejecutivo para que negocie la reestructuración de la deuda, no hay voluntad de entrar en cesación de pagos, y se busca aliviar los pagos de deuda para los próximos 4 años. Esto es una gran diferencia con lo vivido en los años 2001/02.
En el año 2020 un virus complica a la economía mundial, se lo llama coronavirus. El mundo está mucho más preparado para enfrentarlo que cuando en el año 2003 apareció el virus Sars, coincidencias que llaman la atención.
La salida de la crisis en el año 2002 se dio con una fuerte suba de las materias primas, por tres años no se realizaron pagos de la deuda, hubo una fuerte suba de la inversión y exportaciones.
En la actualidad, para recuperar el PBI del año 2011 el país debería crecer el 2,4 por ciento, algo que no está disponible en el corto plazo. Las consultoras esperan que el PBI caiga el 1,5 por ciento en el año 2020, y una suba del 2,5 por ciento para el año 2021. Para recuperar el nivel del PBI que teníamos en el año 2011, necesitaríamos que en el año 2022 el país crezca otro 2,5 por ciento. Para ese entonces podríamos decir que estuvimos 11 años parados en el mismo lugar.