Domingo 17 de Octubre de 2021
Contener a la pandemia estos dos años no ha sido fácil a nivel mundial. Ha puesto a prueba los límites de la política monetaria de muchos de los principales bancos centrales. Para ayudar a sus economías, los responsables políticos de los principales países han destinado 18,3 billones de dólares en estímulos fiscales, lo que equivale a algo más del 21% del producto interior bruto (PIB) mundial. Esta enorme inyección de dinero, además de las políticas de vacunación avanzadas, anticipan un eventual retorno a casi las condiciones comerciales anteriores a la pandemia. Según KPMG, que es una red global de firmas de servicios profesionales que ofrece auditoría, asesoramiento legal, fiscal, y financiero en 156 países, el 60% de los CEOs de multinacionales confían en las perspectivas de crecimiento económico mundial, que determina una expectativa de “crecimiento agresiva”.
Estados Unidos planea dar un impulso adicional de 550.000 millones vía BIF (sigla en inglés del acuerdo bipartidista de infraestructura), más u$s 3,5 billones por intermedio del BRP (una conciliación presupuestaria), y supondría un impulso fiscal adicional de aproximadamente el 18.7% del PIB entre 5 y 10 años. Si bien, es posible que no sea de semejante envergadura, esto generaría en ese país un refuerzo en el optimismo empresarial a largo plazo, haciendo sostenible su ciclo de crecimiento.
En septiembre, el índice MSCI Japan batió a sus parecidos estadounidenses y europeos después de que el ex primer ministro Primer Ministro Yoshihide Suga anunciara su dimisión. El rendimiento superior se debe a que el nuevo ministro Kishida anunció la continuidad de la política fiscal japonesa, y lanzará un paquete de 30 billones de yenes (u$s 270.000 millones) para seguir estimulando su economía. Se estima que Kishida podría adoptar políticas populares priorizando el gasto en energías renovables, expansión de la red 5G, y mantendrá una política monetaria ultra flexible del Banco de Japón, con un objetivo de inflación del 2%
Por el lado de Europa también se vienen más estímulos. Según el Consejo Fiscal Europeo, el NGEU, diseñado para ayudar a Europa a recuperarse de los efectos de la pandemia, debería contribuir a una política fiscal de apoyo hasta el próximo año. Sin embargo, se han iniciado las conversaciones sobre lo que sucederá después, y cómo pueden hacer para volver a los límites fiscales en el 2023. El problema de la UE no es menor, puesto que no quieren que se repita el arrastre de austeridad producido en la década pasada que prácticamente paralizó a todo el bloque. En Europa, lo alentador no es la cuantía del dinero que aplicarán, sino que tanto Olaf Scholz (nuevo canciller alemán) y el Partido Democrático Libre (FDP) en Alemania, apoyan los procesos de grandes inversiones, de cambio climático, y de digitalización de la UE, lo que puede articular el poder en un futuro régimen de coalición y movilizaría todo el bloque europeo.
Todo no es color de rosas…y no es tan sencillo. Las agendas políticas contradictorias pueden complicar el camino del crecimiento mundial.
¿Cómo impactará en los mercados mundiales?
Claramente todos estos estímulos fiscales impulsarán las expectativas de inflación mundial a largo plazo, y particularmente si por el timming de su implementación generan cuellos de botella colapsando la cadena de suministros. Si el recalentamiento de las economías es demasiado rápido puede inducir a los mercados de acciones a una volatilidad importante afectando a sectores como los de tecnología. En opinión de ésta columna, los inversores internacionales reposicionarán sus portafolios con tácticas diversificadas para aprovechar un ciclo económico que, es definitivamente alcista, pero que también será raro. Los sectores de renta variable a favor de este tipo de ciclos, como el financiero, el de materiales y el industrial se beneficiarán. En este escenario, todo lo referido a materias primas, energía, maquinaria y construcción disfrutarán de un viento de cola proveniente de la política de infraestructura a la que se orientarán los países desarrollados.