Colchón de fondos que trajo alivio
La consolidación de las cuentas públicas fue uno de los logros que pudo anotarse el ex presidente Kirchner a poco de dejar su gestión. Con una administración orientada a eficientizar el control fiscal, el titular de la Afip, Alberto Abad, puso a varios sectores en la mira durante 2007.

Domingo 06 de Enero de 2008

La consolidación de las cuentas públicas fue uno de los logros que pudo anotarse el ex presidente Kirchner a poco de dejar su gestión. Con una administración orientada a eficientizar el control fiscal, el titular de la Afip, Alberto Abad, puso a varios sectores en la mira durante 2007. Así, el año pasado se implementaron cambios en la fiscalización de uno de los sectores más dinámicos de la economía como fue el inmobiliario.

Mientras la construcción crecía a niveles inéditos para el país de la última década, el titular de los sabuesos decidió poner en práctica reglamentaciones en la compra venta de inmuebles para evitar que el buen momento del sector no pase sin penas ni gloria para las arcas públicas.

Además, el Estado echó mano de la buena racha internacional y con el aumento de las retenciones se aseguró un buen colchón de fondos. Las retenciones a la exportación sumaron 20.449 millones de pesos en 2007, 39% más que en 2006. Pero en diciembre, cuando se conjugaron el salto de los precios del petróleo y los granos con el incremento de las alícuotas, el gravamen creció 106% respecto del mismo mes del año anterior, hasta totalizar 2.620,5 millones de pesos.

Por otra parte, con la reforma previsional que habilitó la posibilidad del pase al sistema de reparto de los afiliados al sistema privado de capitalización, el gobierno se aseguró fondos a través de la Ansés que le permitieron, en sucesivas oportunidades, hacerse de dinero fresco ante la imposibilidad de conseguir fondos en el exterior por efecto del default.

Este capítulo es el que Cristina pretende cerrar este año y para eso se prevé que encarará una negociación con el Club de París con el fin de que Argentina quede nuevamente habilitada como tomadora de fondos externos.

De todos modos, esta restricción fue subsanada por Kirchner a través del afianzamiento de su relación con Hugo Chávez, el presidente venezolano que —compra de bonos mediante— le permitió al país conseguir financiamiento en tiempos de escasez. Esta vinculación se estrechó aún más con acuerdos puntuales como el intercambio de maquinaria agrícola y know how del sector con Venezuela y se selló con la compra de ese país de la endeudada empresa láctea Sancor.