Economía

Cobos desempató y convirtió en ley el 82 por ciento móvil para los jubilados

Con el Senado dividido en 35 votos por lado, el vice volvió a votar contra el gobierno

Jueves 14 de Octubre de 2010

Otra vez lo hizo. El vicepresidente Julio Cobos reforzó su extraña estrella política desempatando en una votación clave contra el gobierno que lo puso en ese lugar. En este caso, convirtió en ley el proyecto que fijó el piso de las jubilaciones en el 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, y generalizó la aplicación del fallo Badaro para la movilidad de los haberes que estén por encima de ese nivel.

La letra de la ley, que ya había obtenido la aprobación de Diputados, significa un aumento del 36,4 por ciento en el ingreso de unos 5,5 millones de jubilados que cobran la mínima en todo el país, de los cuales unos 520 mil son santafesinos. De todos modos, la norma difícilmente vea la luz ya que desde el gobierno se anticipó en reiteradas ocasiones que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la vetará.

El argumento es que el gasto adicional que supondría cumplir con esta legislación sería de unos 40 mil millones de pesos anuales, inviables de financiar en forma sustentable, en la opinión del oficialismo, por el sistema previsional. Para la oposición, en cambio, se trata de una erogación financiable con recursos como los que cada año exceden las previsiones escritas en el presupuesto.

Primera batalla. Más allá de la discusión de números y del derecho que asiste a los jubilados a alcanzar ese nivel de remuneración, el impacto político de la votación del Senado es todavía difícil de descifrar. Se trata de la primera gran victoria parlamentaria del Grupo A, integrado por el peronismo federal, el PRO, el panradicalismo y el socialismo, aprovechando la ventaja numérica obtenida tras la elección de junio del año pasado.

La movida arrancó con la unificación de varios proyectos parlamentarios en dos grandes dictámenes que se sometieron a votación en la Cámara de Diputados. Cayó en esa pelea el despacho de la centroizquierda que proponía financiar el aumento con la suba de los aportes patronales, y llegó a la Cámara alta, donde se esperaba una votación muy cerrada.

Y así fue. Sorpresivamente, la sesión se inició cuando, sin esperar a que la oposición reuniera el quórum, el bloque del Frente para la Victoria bajó a dar el número, sin especulaciones. El presidente de la comisión de Trabajo y Previsión Social, el radical Alfredo Martínez, inició la defensa del proyecto destacando su sustentabilidad.

El santafesino Rubén Giustiniani y el jefe del bloque radical, Gerardo Morales, llevaron la batuta de la moción ganadora. El senador Eric Calcagno y el titular del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, esgrimieron los argumentos del oficialismo. El resumen: es un proyecto insustentable, irresponsable, que no señala fuentes de financiamiento y sólo busca el veto presidencial.

Cletocracia. Tras 10 horas y media de debate, se votó. Minutos antes lo anticipó el propio Pichetto. Con dos ausencias, la de Carlos Menem y el catamarqueño Oscar Castillo, las mociones terminaron empatadas en 35 votos. Cobos se frotó las manos. El recuerdo de la 125 sobrevoló el recinto. Pero, aunque "la 126" es un tema mucho más significativo socialmente que el freno a un aumento de impuestos al campo, esta vez no hubo escenas dramáticas.

El vicepresidente recordó que había adelantado su voto negativo, no hizo llamados al consenso ni citó a su hija. Subrayó que ya hay sectores de la administración pública que cobran el 82 por ciento móvil y que "la sustentabilidad del sistema" se va a encontrar en una futura discusión. Finalmente, a la misma hora en que el último rescatista chileno salía de la mina de Copiapó, Cobos volvió a exhibir su olfato para pelear el prime time de la televisación de madrugada. El desempatador serial lo hizo de nuevo.

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