En enero la inflación fue de 0,8% y las proyecciones de los especialistas se movían en aquella tendencia. Tanto así, que se preveía un incremento del orden del 0,5% para el segundo mes del año.

Deflación. El descenso en el nivel general de los precios no estaba en las previsiones de los economistas
En enero la inflación fue de 0,8% y las proyecciones de los especialistas se movían en aquella tendencia. Tanto así, que se preveía un incremento del orden del 0,5% para el segundo mes del año.
De esta manera, la inflación acumula un 0,7% en los que va de 2023, mientras que en los doce últimos meses sube 11,9%. De acuerdo con el INE, tres de las 12 divisiones que conforman la canasta del IPC presentaron incidencias negativas en la variación mensual transporte (-2,7%), recreación y cultura (-1,0%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,3%).
Esta sorpresiva reversión de la inflación fue valorada por el ministro de Hacienda transandino, Mario Marcel, quien indicó a la prensa que se trata de “un alivio importante para las familias chilenas, para los hogares, para quienes tienen que administrar un presupuesto estrecho” y que “reafirma la tendencia descendente de la inflación desde agosto del año pasado.
El ministro explicó que “hasta el momento no hemos visto ninguna proyección de inflación para este año que no contemple una baja sostenida durante todo el año, así que es algo que podemos esperar que continúe el proceso de desindexación”.
Entre los distintos factores que propiciaron esta pequeña deflación, el funcionario valora: la estabilización macroeconómica, la apreciación del peso, la caída en los precios internacionales de las materias primas.
De todas formas, Marcel llamó a ser cautos: “Las cifras de inflación de un mes siempre hay que tomarlas con prudencia, así como hay meses que hay factores que impulsan temporalmente al alza, también puede haber casos en los cuales hay fenómenos que impulsan temporalmente la baja”, cerró.
El presidente de la Reserva Federal estadounidense (FED), Jerome Powell, advirtió que si los datos inflacionarios no muestran una caída sostenible, la entidad monetaria está preparada para intensificar su suba de tasas de interés y llevarlas a un nivel más elevado del anticipado.
“Los últimos datos económicos han sido más sólidos de lo esperado, lo que sugiere que es probable que el nivel final de las tasas de interés sea más alto de lo previsto anteriormente“, subrayó Powell en su comparecencia ante el Comité de Banca del Senado.
Las autoridades norteamericanas siguen de cerca las publicaciones del Departamento de Trabajo que está semana arrojaron resultados ambiguos. Por un lado, en febrero se incorporaron 311.000 puestos de trabajo, y por el otro, la tasa de desempleo subió dos décimas a 3,6%.
Ello ejemplifica el desbalance existente en el mercado laboral y de bienes en los Estados Unidos donde la existencia de más puestos ofertados que personas dispuestas a tomarlos eleva los salarios e impulsa el consumo.
En este marco, la FED deberá tomar una decisión en cuanto al porcentaje de tasas que impulsarà dentro de dos semanas Al comenzar el año la expectativa era que la FED finaliza este mes con su ciclo de subas de tasas con una última revisión al alza de 25 puntos porcentuales, llevándola a un rango de entre 4,75% y 5,00%, para luego comenzarlas a recortar en la última parte del año.
Pero Powell se ve obligado a romper con esa hoja de ruta debido a los últimos datos de empleo, producción manufactura y consumo, que muestran a una economía que, pese a las subas de tasas, sigue presentando una fuerte demanda que podría arrastrarse a la inflación.
Otro elemento que tomará en cuenta la FED son los crecientes riesgos financieros de las subas de tasas. La corrida que afectó esta semana a Silicon Valley Bank (SVB) es fruto de, por un lado, una cartera de inversiones en bonos gubernamentales cuyos valores cayeron por la subas de tasas, y por el otro de un sector tecnológico -principal cliente de SVB- en franca caída en los últimos meses. Por lo que el gobierno de Estados Unidos decidió ordenar una operación de salvataje que lo ponga bajo su control, la medida tiene lugar como con motivo a los temores de un efecto contagio sobre el resto de las instituciones.
El banco estadounidense Slivergate, reconocido por su vínculo con el sector de las criptomonedas, anunció su cierre marcando un nuevo golpe para el sector tras un 2022 para el olvido.
“A la luz de los recientes desarrollos de la industria y regulatorios, Silvergate considera que un cese ordenado de las actividades de operaciones de banca y una liquidación voluntaria es el mejor camino a seguir”, indicó la empresa en un comunicado difundido por las agencias Bloomberg, DPA y France Presse.
La empresa matriz del banco, Slivergate Capital, ya había anticipado un posible cese de pagos la semana pasada, momento en el cual suspendió su “exchange” que permitía a sus clientes hacer transferencias las 24 horas.
Además, notificó a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) que no podría presentar a tiempo su balance del ejercicio 2022 porque estaba evaluando la viabilidad del negocio y su estrategia.
La institución, fundada en 1988 como un pequeño banco comunitario de California de actividades convencionales, comenzó a brindar servicios a clientes vinculados con las criptomonedas desde 2013, uno de los pocos bancos tradicionales en hacerlo. Esto lo llevó a un crecimiento exponencial: en noviembre de 2019 salió a la bolsa con un precio de u$s13 por acción, el cual saltó 1.738% a u$s239 en el mismo mes de 2021.
Sin embargo, Slivergate no pudo escapar del derrumbe del valor y la pérdida de reputación que sufrió el sector en 2022. En noviembre pasado, cuando la plataforma FTX anunció su quiebra, las dudas comenzaron a aflorar en torno a Slivergate pues FTX era uno de sus principales clientes. Frente a ello, una serie de retiros masivos hicieron que sus depósitos cayeran 52% pasando de u$s13.200 millones a u$s6.300 millones.
La caída de Slivergate se enmarca en una creciente presión a las autoridades reguladoras. El senador estadounidense Sherrod Brown, quién dirige el Comité Bancario de la cámara alta, advirtió en un comunicado sobre los riesgos que existen cuando los bancos se vuelven “sobre-dependientes de sectores riesgosos y volátiles como las criptomonedas”.
“Cuando los bancos se vinculas con las cripto, el riesgo se amplifica sobre el sistema financiero y los consumidores son los que pagan el precio”, agregó. Si bien, firmas como Binance aclararon que no poseen vínculos con Slivergate, la caída repercutió en la cotización de las criptomonedas.



Por Javier Felcaro

