Pese a que se sostienen los pronósticos de una buena cosecha, el desmejoramiento de cultivos en zonas clave genera incertidumbre
Martes 20 de Enero de 2026
La actual campaña agrícola de granos gruesos arrancó con todos los pronósticos a favor pero al promediar el mes de enero se encienden algunas alertas. En la región central, las elevadas temperaturas y el freno a las precipitaciones empezaron a alterar las condiciones que presentan los cultivos de maíz y soja. En el norte hay algunas zonas en las que los problemas llegan por el exceso de agua.
Las lluvias vienen esquivando el norte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sur de Córdoba, afectando la condición de los cultivos. “Si bien los niveles productivos siguen siendo históricamente altos, la falta de agua en el centro del país agrega incertidumbre, especialmente para la soja”, advirtió Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. En el caso del maíz tardío, la situación es más heterogénea: el norte recibió lluvias a tiempo, pero el sur de Córdoba continúa comprometido por la sequía.
El riesgo maíz
En el último informe semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) se publicó la primera estimación de producción de maíz en la campaña 2025/26 para la región núcleo. Se alcanzarían 14,8 millones de toneladas, un 20% más que en el ciclo pasado pero por debajo de las 15,5 millones de toneladas pronosticadas que se pronosticaron cuando comenzó la siembra. Esto se debe, explicó el servicio de estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, a que desde el 24 de diciembre las lluvias “prácticamente se cortaron y el maíz temprano comenzó a sentir el impacto en pleno llenado de granos”.
La campaña maicera promete la tercera mayor cosecha de la región en los últimos 15 años pero la interrupción de las lluvias en la última semana de diciembre y las primeras de enero frustró la posibilidad de alcanzar rindes récords en el maíz temprano. “Se esperaban mejores rendimientos pero los frustró un desafortunado giro en el excelente comportamiento que venían mostrando las lluvias”, señalaron desde la BCR.
A nivel nacional, la entidad estimó una cosecha de 62 millones de toneladas. En la zona núcleo, los buenos pronósticos se apoyaron en el aumento de la superficie sembrada y una recuperación del rinde promedio, estimado en 98 qq/ha contra 82 qq/ha del ciclo anterior.
La campaña arranció en un año, como el 2025, en el que hubo un 20% más de agua caída que el promedio. Pero la alarma se encendió porque las primeras dos semanas de enero dejaron un 48% menos de lluvias en la región núcleo: un promedio de 13 mm contra el histórico de 60 mm. Algunas estaciones de la red meteorológica de GEA en el sudeste de Córdoba no registraron milimetrajes.
De esta manera, la Bolsa advirtió que las reservas de agua a un metro de profundidad, teniendo en cuenta el consumo de una pradera permanente, están entre escasas a sequía, “con algunos pocos focos regulares, zonas privilegiadas por lluvias aisladas en las últimas semanas”.
LLuvias en el Norte
Fuera de la zona núcleo, desde el centro de Córdoba y Santa Fe hacia el norte, las precipitaciones fueron recurrentes y abundantes, e incluso superaron los valores medios en varios sectores. También hubo anegamientos y hasta inundaciones en Chaco, Corrientes y Santiago del Estero.
En el centro norte de santa Fe, el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que difunde la Bolsa de Comercio de la capital provincial, informó que las lluvias caídas en Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo y San Javier, dejaron montos acumulados superiores a los 110 mm.
La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) destacó las abundantes lluvias ocurridas en los últimos días en el NOA y NEA, que dejaron suelos con excesos y complican la campaña. Resaltó los registros obtenidos en Metán y Tartagal, Tucumán, Resistencia, Chaco, Corrientes, Catamarca y Ceres, en el norte de Santa Fe.
A diferencia del ciclo pasado, cuando la falta de lluvias afectaba al 90% de la región pampeana y se extendía al NEA, este año la retracción de precipitaciones está claramente delimitada al corazón de la zona núcleo: sudeste de Córdoba y sudoeste de Santa Fe. También se suma un núcleo de escasez en el centro-este bonaerense.
Soja en alerta
En la última semana hubo un desmejoramiento en la condición de la soja de primera, asociado a las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones. Los lotes calificados como excelentes y muy buenos se redujeron en 10 puntos porcentuales.
La soja de segunda transita aún una etapa de baja demanda hídrica. Sin embargo, en algunas zonas ya se observan señales de estrés por falta de agua. El consultor Alfredo Elorriaga advirtió en uno de los últimos informes GEA que “enero seguirá manteniendo un aporte pluvial errático y mayormente deficitario”.
Esto en un marco en el que las reservas de agua en la región núcleo cayeron de manera significativa respecto a un mes atrás.
Los agrodólares
Tanto a nivel de actividad económica como de ingreso de divisas, la evolución de esta campaña agrícola es clave. La Bolsa de Rosario estimó que la producción total de granos podría alcanzar 154,8 millones de toneladas, un 12% más que el volumen total obtenido en la campaña previa y quedando como la de mayor producción de la historia.
También proyectó exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 millones de toneladas, por un valor aproximado de u$s 36.800 millones, unos u$s 600 millones por encima del valor exportado en la campaña actual.