Economía

Caciques sindicales, los grandes ausentes del 1º de Mayo

Macri, que el año pasado encabezó un acto con gremialistas amigos, esta vez los esquivó. La central obrera hizo una charla. Volvió la reforma laboral.

Miércoles 02 de Mayo de 2018

El presidente Mauricio Macri aprovechó el 1º de Mayo para profundizar su ofensiva contra el sindicalismo y las leyes laborales. Horas después de enviar el proyecto de reforma laboral al Congreso, que incluye una propuesta de recorte en las indemnizaciones por despido, eligió pasar el Día de los Trabajadores en un cuartel de bomberos voluntarios.

Coqueteando con la metáfora sobre la economía argentina, Macri visitó el cuartel de bomberos voluntarios de Vicente López.

"Aprovechando este momento, les deseo a todos los argentinos un feliz Día del Trabajador y a seguir juntos construyendo la Argentina que deseamos", sostuvo Macri a través de un video difundido en su cuenta de Instagram.

Un año antes el jefe del Estado había encabezado un curioso acto organizado por las 62 Organizaciones, que entonces comandaba el secretario general de Uatre Gerónimo Momo Venegas. Fue un acto en el que interpeló a los trabajadores para que "trabajen más".

Este año prefirió no mostrarse con sindicalistas, ni siquiera con los más amigos. De hecho, su saludo por el Día del Trabajador fue reimpulsar el controvertido proyecto de reforma laboral, que amnistía a los empresarios que no hicieron aportes y recorta las indemnizaciones.

Heredero de Momo

Justamente fue el sucesor del Momo Venegas en Uatre, el sindicalista Ramón Ayala, el primer dirigente en hacerle la venia a la nueva iniciativa. Afirmó que una eventual rebaja en las indemnizaciones por despidos "no es una cuestión de fondo" porque "a la persona que quiere trabajar nadie la despide". También defendió los tarifazos al considerar que sin bien son duros, "lamentablemente" son necesarios "porque no se podía vivir del subsidio".

Desde el mundo virtual, saludaron por Twitter a los trabajadores el ministro de Trabajo, Jorge Triaca; el de Producción, Francisco Cabrera, y el embajador argentino en China, Diego Guelar. El diplomático dirigió su saludo a los desempleados.

El recuerdo oficial del Día de los Trabajadores fue apenas más gélido que el de las propias organizaciones obreras. Con excepción de los sindicatos combativos, la izquierda y los movimientos sociales, las convocatorias sindicales para conmemorar a los mártires de Chicago fueron casi de salón.

La CGT eligió la histórica sede de calle Azopardo para acordarse de la fecha que a nivel internacional es considerada una jornada de lucha (ver aparte).

Comentarios

Juan Carlos Schmid, uno de los triunviros cegetistas, reconoció que la conducción de la central obrera "no tiene la frescura" de cuando asumió el cargo hace dos años.

La implosión de la dirigencia gremial se produce en uno de los momentos más duros para los trabajadores. "Obviamente que no hay motivos para celebrar el 1º de Mayo", dijo Schmid, quien entendió que "los trabajadores en la Argentina pasan las de Caín".

El secretario general del Sindicato de Canillitas, Omar Plaini, advirtió que este 1º de Mayo encuentra a los trabajadores "en peores condiciones", al tiempo que reclamó que la CGT tenga "un programa, un plan de lucha".

Por su parte, el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, aseguró que el "principal problema" que sufren los trabajadores es el de "los despidos". Y recordó que las centrales obreras propusieron en su momento la ley antidespidos, que fue aprobada por el Congreso nacional y vetada por el gobierno".

Consultado sobre la decisión del presidente Mauricio Macri de no participar de ningún acto sindical, Yasky manifestó: "Me cayó peor el día que hizo un acto el 1º de Mayo de 2017, que parecía una tomadura de pelo a los trabajadores. Nos habló a los trabajadores como si fuéramos los culpables de los problemas del país".

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