Economía

Brasil amenaza con extender las trabas contra las importaciones

El ministro de Desarrollo de ese país prometió medidas para defender su sector Las principales centrales obreras e industriales brasileñas armaron un frente devaluador

Viernes 27 de Mayo de 2011

El ministro de Desarrollo de Brasil, Fernando Pimentel, amenazó ayer con profundizar el conflicto comercial que ese país mantiene con la Argentina al asegurar que aplicará nuevas medidas de restricción a las importaciones.

"Vamos a agregar otras medidas, como el licenciamiento no automático para importaciones, que es permitido por las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), para aquellos sectores en los que hay claramente una amenaza en la balanza comercial", afirmó, durante una exposición en un seminario desarrollado en la capital paulista.

Pimentel indicó que Brasil "va a usar todo lo que fuera posible, dentro de las reglas de la OMC, para defender la competitividad de la producción nacional".

Así, el funcionario brasileño echó por tierra una de las fórmulas que se estuviera barajando entre los dos gobiernos para levantar las licencias no automáticas de importación que se están aplicando mutuamente. Una de las propuestas que se llevó el martes de Argentina el secretario Alessandro Teixeira, luego de reunirse con su par de Industria, Eduardo Bianchi, fue volver a la autolimitación de exportaciones por parte de los sectores privados de cada país.

Voceros de la ministra de Industria, Débora Giorgi, indicaron ayer que Bianchi está esperando una respuesta de Teixeira a la propuesta, ya puesta en marcha en otras oportunidades con otros conflictos de menor envergadura y con diferente resultado. La propia ministra incluso expresó hoy su optimismo acerca de que las negociaciones.

El gobierno argentino busca que el acuerdo garantice una balanza equilibrada, que en el último año arrojó un déficit de 4.000 millones de dólares, y en el proceso de reindustrialización nacional. El déficit de las Manufacturas de Origen Industrial de Argentina con Brasil en el primer cuatrimestre de 2011 fue de 2.214 millones de dólares.

La balanza comercial total en ese mismo período fue deficitaria en 1.023 millones de dólares para Argentina, en tanto que las importaciones de productos brasileños crecieron un 32,5 por ciento, comparando el acumulado de los primeros cuatro meses de 2011 con el mismo período de 2010.

Pimentel dijo ayer que todavía tiene confianza en relación con las negociaciones con la Argentina para liberar productos retenidos en la frontera. "Debe haber nuevas reuniones la semana que viene y espero que lleguemos a un acuerdo de corto plazo que pueda liberar tanto los autos argentinos que están en la frontera cuanto los productos brasileños que están parados en la Argentina", afirmó.

El problema de Brasil, de todos modos, excede la relación comercial con Argentina. De hecho, Pimentel reconoció ayer que su país tiene un "tipo de cambio exageradamente valorizado", lo cual le está haciendo perder competitividad a la industria paulista.

Frente devaluador. Precisamente, la Central Unica de Trabajadores (CUT), la mayor central sindical de Brasil, y la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp) divulgaron un documento conjunto en defensa de la industria de ese país. En el informe, recuerdan que la participación de la industria en el PBI de Brasil pasó del 27 por ciento a mediados de los años 80 al 16 por ciento en la actualidad.

Paulo Skaf, titular de la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp); y Artur Henrique, presidente de la Central Unica de los Trabajadores (CUT) y Paulo Pereira da Silva, de Fuerza Sindical coincidieron en señalar que "se enciende una luz amarilla para la industria brasileña, y las consecuencias son imprevisibles". Los tres dirigentes manifestaron su intención de impulsar un "frente" entre patrones y empleados.

Alerta máxima en Santa Fe

(Por Jorgelina Hiba / La Capital). _ El ministro de la Producción de Santa Fe, Juan José Bertero, aseguró ayer que se agotan los plazos para solucionar el conflicto de trabas aduaneras con Brasil y puso el foco en el caso específico de la automotriz General Motors, que tiene 4.000 autos parados en la frontera: "Si esto no se soluciona rápido vamos a tener un impacto negativo fuerte en la provincia", dijo, tras lo cual agregó que ya casi "no hay margen de maniobra" porque los productos que no pasan, "no se cobran".

El funcionario, quien participó de la apertura en Rosario del Congreso anual de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), lamentó también la poca participación que el gobierno nacional le deja a las provincias en la negociación que lleva adelante con el país vecino, al subrayar que desde su cartera desconocen la letra fina de los fundamentos utilizados desde el Ministerio de Industria nacional y que tienen que seguir las conversaciones "por los medios".

Por fuera del sector automotriz, la guerra comercial también afecta algunos rubros del sector agroalimentario provincial, como el de la producción láctea. "El problema empezó incluso antes en el sector lácteo, lo que pasa es que el tema automotriz atañe al 50 por ciento de las exportaciones industriales y tiene fuerte impacto, pero la producción láctea llevaba tres o cuatro semanas de problemas para ingresar productos a Brasil, básicamente leche en polvo y algo de queso", detalló Bertero.

La guerra comercial que los dos grandes socios del Mercosur amenaza de manera directa la industria automotriz santafesina, con eje en la multinacional instalada en Alvear. Es que el 60 por ciento de la producción de la planta santafesina va a parar a Brasil, donde por ejemplo el modelo Agile fue premiado como coche del año. "De persistir estas medidas por parte de Brasil se verá seriamente afectada la industria automotriz, y General Motors en particular", detalló el ministro.

De continuar, la tensión comercial bilateral tendrá repercusiones económicas para la planta y por lo tanto laborales para sus trabajadores. En ese escenario, desde hace más de diez días desde la conducción local de Smata alerta sobre eventuales reducciones de la jornada laboral, o incluso acortamiento de la semana laboral que podrían afectar a los cerca de 3.700 empleados que trabajan con esa firma.

Según Bertero, la intención desde el gobierno de Hermes Binner es "ocuparse y no sólo preocuparse" por la creciente tensión comercial, algo para lo que se sienten acotados ya que el marco de negociaciones se está dando a nivel de los secretarios de Industria de los dos países sin que desde las provincias "se sepa cuáles son los términos de la negociación".

OMC

El canciller Héctor Timerman participó ayer de un encuentro de ministros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el que se ensayaron algunas fórmulas para resucitar la fracasada Ronda Doha, lanzada para imponer nuevas reglas al comercio mundial. En la reunión estuvo el titular de la OMC, Pascal Lamy.

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