Domingo 06 de Noviembre de 2022
El presidente chileno Gabriel Boric anunció el miércoles pasado que enviará al Congreso una propuesta de reforma al sistema de pensiones que supone el fin de las administradoras privadas, las AFP, a favor de un sistema mixto con participación de los trabajadores, el Estado y los empresarios.
El 72% de las pensiones que recibe la población son inferiores al salario mínimo, y uno de cada cuatro jubilados cobra una pensión que está por debajo de la línea de la pobreza, señaló en su discurso Boric. En cambio, dijo, las AFP obtienen utilidades “aunque los resultados de los fondos sean negativos”.
En lugar de ello, Boric propone un sistema de jubilaciones mixto basado en los principios de la seguridad social, en que existan contribuciones del Estado, empleadores (que pasarían a aportar de forma gradual hasta alcanzar un 6% frente a nada en la actualidad) y los trabajadores.
En la actualidad, una persona que durante su vida laboral cotizó un sueldo de u$s 425 percibe una pensión de entre u$s 275 y u$s 285. Si el Congreso aprueba la reforma pasaría a cobrar u$s 415, es decir un 46% más para el hombre y un 52% más para la mujer, según expresó el mandatario.
Colombia
En otro orden, el Congreso colombiano aprobó el jueves la reforma fiscal impulsada por el gobierno de Gustavo Petro que se concentra en aumentar impuestos a la capa más adinerada y al sector extractivo del país.
La iniciativa sube los impuestos a la clase media alta, a trabajadores que ganen más de $ 20 millones al mes (u$s 4.000 dólares) y la clase alta, con ingresos de más de $ 80 millones (u$s 16.000). Los más adinerados pagarán un impuesto a la riqueza. También se aprobó un impuesto a las ganancias ocasionales, como herencias o donaciones, que subió del 10% al 15%, y un impuesto a los dividendos de hasta el 20%. Además, se aplicará una sobretasa temporal del impuesto de renta al petróleo (15%) y carbón (10%), dependiendo del precio internacional.