Jueves 29 de Mayo de 2008
El gobernador Hermes Binner advirtió que reprogramará obras públicas "no prioritarias" si el conflicto agropecuario se prolonga y se extienden las consecuencias económicas sobre Santa Fe.
Al término de un acto en la granja La Esmeralda, resaltó que si la crisis entre el gobierno y el campo continúa habrá que pensar "en la reprogramación" de obras "como centros cívicos y cárceles", pero aclaró que "hay cuestiones que siempre se mantienen como prioritarias, como ser educación y salud".
"Estamos trabajando en este tema con el ministro de Economía, Angel Sciara, hay una recesión de la cadena de pago y si esto continúa puede ser un hecho impactante en la provincia de Santa Fe", dijo Binner.
El gobierno provincial, que en marzo pasado hizo punta entre los Estados del interior al lanzar una convocatoria al diálogo, asiste ahora con preocupación a la polarización extrema del conflicto, que a la vez que exige alineamientos sin condiciones afecta la economía santafesina.
Frente a eso, Binner recordó que Santa Fe "fue la única provincia que presentó una propuesta para el campo", en referencia al proyecto de 10 puntos enviado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Entre otros aspectos, ese pliego instaba a ampliar la integración y facultades del Consejo Federal Agropecuario, órgano dentro del cual se tendría que discutir el diferendo de las retenciones, junto con las propuestas de desarrollo de cadenas industriales.
"Santa Fe es una provincia que no puede estar ajena al problema agropecuario", dijo al insistir con la necesidad de que los Estados del interior sean parte de la discusión sobre las políticas para el sector. Pero al mismo tiempo advirtió: "Lo que estamos haciendo es todo lo que podemos hacer".
En declaraciones a LT10 de Santa Fe, el ministro de Producción, Juan José Bertero, opinó en sintonía. Se quejó porque los Estados provinciales no tienen "margen de maniobra" ante esta nueva etapa del conflicto agrario y sostuvo que "los actores sociales que están en la mesa de negociación tendrían que aislarse y no salir por los medios porque cada vez que hablan, una coma o una palabra mal puesta es motivo para romper la mesa".
En declaraciones radiales, Bertero dijo que "el conflicto está cada vez más complejo" y advirtió que, más allá de la cuestión productiva, peligra el desarrollo social. "Me gustaría saber si cuando empiecen los conflictos sociales alguien va a venir a atenderlos", inquirió.
Despidos. "Vamos a empezar a tener despidos, como ya ocurre en los frigoríficos, Dios quiera que no tengamos otro conflicto que nos implique lamentar vidas", dijo y se quejó porque en el "clima de no diálogo", las provincias "no tenemos margen de maniobra".
Poco después, Binner se mostró confiado en que "va a primar finalmente la cordura y en algún momento se van a sentar a dialogar las partes".
La posición a favor del diálogo, pero sin alineamientos automáticos, intenta resistir en un contexto de radicalización del conflicto. Durante el acto realizado el domingo pasado en el Monumento a la Bandera, las entidades instaron a redoblar la presión sobre dirigentes políticos de las provincias para expresarse a favor de las reivindicaciones del campo, como parte de una campaña para "defender el interior".
Ayer, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, subió la apuesta convocando a los empresarios de otros sectores a paralizar las actividades en pueblos y ciudades del interior. La propuesta fue avalada por algunas comunidades, como Las Rosas, aunque en otros puntos crece la idea de manifestarse a favor del diálogo, sin alineamientos.