Economía

BID: un banco sin rescate

El estallido financiero y económico que transcurre en EEUU y Europa, principalmente, me induce a algunas reflexiones para lo que nos ha ocurrido y ocurre en nuestro pequeño rincón de ahorristas del que fuera el Banco Integrado Departamental (BID), de este también pequeño rincón del mundo.

Domingo 26 de Octubre de 2008

El estallido financiero y económico que transcurre en EEUU y Europa, principalmente, me induce a algunas reflexiones para lo que nos ha ocurrido y ocurre en nuestro pequeño rincón de ahorristas del que fuera el Banco Integrado Departamental (BID), de este también pequeño rincón del mundo.

Lo haré con las opiniones que leo y escucho de los conocedores del tema, si los hay. Lo primero que, entiendo, es categórico, es la intervención del Estado con fondos de una magnitud colosal. O sea el Estado, sólo en EEUU pondrá una suma difícil de escribir y de pensar: un billón de dólares, y parece que no alcanza. Será en primer lugar para procurar el sostenimiento de poderosísimos (según se decía antes de la crisis) bancos y aseguradoras.

El opinólogo

  Aquí el " CEO " Argentino y opinólogo televisivo, hombre de los mercados, señor con una mochila de antecedentes que pareciera no le pesa, como si le quedase algún espacio de autoridad moral e intelectual, un tal Roque Fernández, no salvó a nuestro banco porque, sostuvo, éramos el 1% del sistema financiero. Lo dijo en mi propia cara. Eramos un desecho por el cual no había que preocuparse.

  Pronosticadores, especialistas, asesores que todo lo sabían, piden auxilio desesperados, pero para ahora, sin demoras. Se informa que en EEUU los correos electrónicos funcionaron al rojo para reclamar al Congreso que los fondos, los impuestos que se pagan, no vayan a parar a los que montaron esta situación escandalosa. ¿Y nosotros qué? Hace 13 años que andamos por oficinas y despachos.

  En la Corte Suprema de la Nación, a la que voy asiduamente a rogar que nos escuchen, me atienden las segundas líneas de los ministros (abogados jóvenes, bien vestidos y con aires de importancia) y me dicen que tienen mucho trabajo, a lo que respondo: cierto doctor, yo vendría a ayudar ad honoren para aliviar vuestro trabajo, pero quisiera que me responda si ustedes tienen algún otro expediente tan importante que contenga él solo a 21.000 argentinos y que hace 13 años que esperan.

  En casos que se repiten asiduamente ya cobran los sucesores de los originarios ahorristas y algunos de ellos ni cobran porque las sucesiones son caras y no tienen plata para pagar abogado.

   Entiendo que los ahorristas del BID y todo el pueblo argentino debería enviar cartas a la Corte pidiendo resolución inmediata de este litigio, ya que hay $150.000.000 depositados en bancos de Venado Tuerto a la espera de que se decidan a hacer justicia, ya que esos son fondos de los ahorristas.

  En ese expediente se dirimen los privilegios, sobre si son del BCRA o nuestros (el Central se opone a su distribución, porque no sólo no asume responsabilidad sino que pretende privilegios por adelantos que hizo antes de 1995). ¿Aún quedan dudas de que son de los ahorristas? ¿Qué esperan señores Ministros de la Corte para resolver el asunto y darles a sus propios dueños los que de ellos es?

  Volviendo al tema de la crisis internacional, pareciera que todavía no se sabe bien que ocurrirá con depositantes, deudores, con quienes fueran inducidos a entrar en este girar enloquecido de especulaciones. Tampoco se sabe las consecuencias globales para la economía y la población. ¿Qué tendría que tener que ver esto con el ex BID?.

  Su cierre se produjo en 1995 y en eso andamos todavía, nada menos que 21.000 ahorristas que hemos recuperado una parte de los mil millones de dólares que quedaron atrapados, y que no abandonamos el reclamo de lo que era y es nuestro.

  Se emplearon todos los recursos que el sistema legal permite para dilatar, para no devolver. En EEUU elevan la garantía de depósitos de 100.000 a 250.000 dólares. Nosotros fuimos excluidos de la garantía, cuando el entonces ministro de Economía de ese entonces Domingo Cavallo convocaba a no retirarse del sistema financiero argentino.

  En nuestro caso siempre señalamos la responsabilidad del Estado, del BCRA en el control que le compete, que el Estado debía y debe asumir esa responsabilidad por el pasado y por el presente del ex BID.

  Digamos con todas las letras, aunque lo nuestro parezca una cáscara de nuez en la tormenta; mientras en el mundo los estados, actúan ahora, por sobre los mercados y los grupos financieros para salvar la crisis, entre nosotros no se nos devuelve el dinero constante y sonante que es nuestro. Es una ayuda al revés.

  El BCRA ha persistido en su actitud, a recurrido a todas las instancias judiciales que en la provincia de Santa Fe fallaron a favor de los privilegios de los ahorristas y ahora desde hace algunos años llevó el asunto a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pero agreguemos un dato importantísimo: esto pasa desde hace trece años, desde un día de abril de 1995 en que Roque Fernández vino a Rosario a decir que suspendía transitoriamente ese enorme banco para la época y para nuestro entorno.

Los parias

  Agreguemos que en Europa se convoca a los "bonistas" extranjeros que quedaron fuera del canje , y a nosotros ni la Presidencia, ni ningún funcionario de primera línea nos atiende, para escuchar y resolver el reclamo de devolución de ese dinero que esta depositado constante y sonante, repito. Hago mención también a nuestros legisladores ( los tres senadores nacionales incluidos) quienes no nos han ayudado nunca. Promesas hicieron, pero en concreto nunca nada, lo digo para que sepamos cómo votar en próximas elecciones.

  ¿La sombra o la política de Roque Fernández y Pedro Pou sigue en el BCRA?

  Finalmente, trece largos años de tramitación de un expediente de quiebra de la magnitud señalada invalida el derecho humano esencial, de tener justicia. Puedo decir además que este artículo minuto a minuto queda desactualizado, porque se están tomando medidas minuto a minuto, y a nosotros ya nos lleva 13 larguísimos años.

 

 

(*) Presidente del comité de acreedores del ex BID

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