Economía

Autos con el tanque lleno en el Salón de Detroit

 La exposición anual del automóvil en Estados Unidos reflejó las buenas perspectivas de la industria por la baja del precio del combustible. Desacelera la transición hacia modelos eléctricos.

Domingo 17 de Enero de 2016

 El Salón del Automóvil de Detroit abrió sus puertas la última semana, con la industria impulsada por la fuerte caída de los precios del petróleo desde 2014. A la espera de los datos definitivos de ventas en Estados Unidos en 2015, se estima que se alcancen los 17,5 millones de automóviles y camiones ligeros, batiendo el récord de hace 15 años de 17,4 millones de vehículos.

   Los SUV, una mezcla de utilitarios y todoterreno, a nafta, híbridos y camionetas, se encuentran entre las categorías más rentables y registraron beneficios de venta considerables, con los precios del combustible casi a la mitad en algunas partes de ese país.
  Con este nuevo récord como escenario, arrancó el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (Naias), el principal lugar de encuentro anual de la industria mundial del automóvil en Estados Unidos. La feria se celebra tras un año de ventas positivas para los fabricantes estadounidenses y algunos de sus competidores japoneses.

Sólo la alemana Volskwagen se quedó afuera de la fiesta con ventas que cayeron hasta un 4,8%. Los importantes modelos diesel de la compañía están retirados del mercado desde que la firma admitió en septiembre haber manipulado motores para mostrar emisiones contaminantes menores a las reales.

   Mientras que durante algunos años la feria fue dominada por los híbridos de ahorro de combustible o, sedanes favorables a la familia, el tema de este año tiene que ver con la conducción rápida y divertirse al volante.

“No hay ni una sola duda de que la industria se está viendo de una manera muy optimista”, dijo el presidente ejecutivo de Fiat Chrysler Automóviles, Sergio Marchionne.

   La industria automotriz estadounidense espera un mayor crecimiento gracias al crédito fácil, los precios del combutibley la demanda acumulada. Cuando el presidente estadounidense, Barack Obama visite la feria, verá cómo cambió la industria desde que orquestó un rescate con fondos federales en 2009.

El negocio está en expansión pero en el camino parece haber dejado, al menos, la velocidad con la que se había comprometido a avanzar en la transición hacia vehículos híbridos más amigables con el medio ambiente.

   Obama convirtió el aumento de la eficiencia de combustible en una piedra angular de su política energética y climática. Desde California y otros Estados están empujando los fabricantes de automóviles para continuar el despliegue de los vehículos eléctricos de emisiones cero.

   El salón del automóvil desnudó una contradicción. Mientras en Estados Unidos se multiplican los autos a nafta, se abre paso en el resto del mundo los coches “autónomos” alimentados por baterías.

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