Miércoles 30 de Marzo de 2022
La población bajo la línea de pobreza en el Gran Rosario se redujo del 38,3% al 33% en un año. Entre fines de 2020 y 2021, algo más de 67 mil personas salieron de esa situación. La indigencia experimentó, en cambio, una leve reducción de dos décimas, hasta el 7,2%. Ambos indicadores fueron menores a las tasas nacionales y expresaron una mejora de la situación social también respecto del segundo semestre de 2019. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La reducción de la pobreza en la región está asociada a la reactivación económica y a la recuperación del mercado de trabajo. La Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que es la misma fuente de la medición, mostró que al final del año la tasa de desocupación en el Gran Rosario bajó a la mitad, hasta el 7% de la PEA, y la tasa de pobreza bajó cinco puntos (33% de la población total).
La inflación, que cerró el año pasado por encima del 50%, es el principal obstáculo para que la mejora en los indicadores laborales se traduzcan en una baja más profunda de la pobreza. Hay más trabajo pero el ingreso queda rápidamente sobrepasado por el aumento de precios. De hecho, la feroz escalada inflacionaria del primer trimestre del año no augura buenas cifras para la medición de la primera mitad de este año.
Es que la línea de pobreza está determinada por una canasta básica de bienes y servicios (CBT), que aumentó un 40% interanual durante el año pasado, y la de indigencia, por una canasta básica de alimentos (CBA) que subió 45% en el mismo período.
Aun con estas prevenciones, las cifras que expuso ayer el Indec hablan de una importante mejoría respecto de los últimos dos años en la región.
La pobreza cayó dos puntos en relación a fines de 2019, antes de la pandemia. La indigencia se mantuvo estable en la misma comparación. Si la inflación es determinante en ambos casos, por el lado de los ingresos hay una batería más activa de políticas públicas para atender la situación de los indigentes, lo que podría explicar esta menor variabilidad.
En números absolutos, había al cabo del segundo semestre de 2021 unas 439.356 personas pobres en el Gran Rosario, de las cuales 95.698 son indigentes. Son 67.063 y 2.310 menos que un año atrás, respectivamente. si la comparación se realiza con el primer semestre, la diferencia es mucho mayor ya que a junio pasado había casi 523 mil pobres y 141 mil indigentes.
Datos nacionales
Si bien el panorama social mostró una mejoría mayor a la que se vio a nacional, el Gran Rosario es recién el octavo del país con menor nivel de pobreza, y se ubica por el medio en cuanto al nivel de indigencia.
En el país, el indicador de pobreza retrocedió al 37,3% en el segundo semestre del año pasado, por debajo de la medición del primer semestre de 2021, cuando fue de 40,6%, y del 42% de igual semestre de 2020.
El índice de indigencia se ubicó en 8,2 % al término del segundo semestre del año pasado, contra el 10,7 % del primer semestre y del 10,5% de igual período de 2020.
En base a los números del Indec, en el último semestre de 2021 salieron de línea de pobreza más de 920.000 personas respecto a igual período de 2020, debido a que entre un período y otro se verificó una merma de 4,7 puntos porcentuales.
Con una población estimada en 45 millones de personas, las cifras que difundió el Indec proyectan que 16,6 millones son pobres, y dentro de este segmento, 3,6 millones son indigentes.
La ciudad con mayor tasa de Pobreza resultó el Gran Resistencia, con el 52%. También allí se registró una de los mayores tasas de indigencia (19,4%).
Por regiones, Cuyo fue la que marcó la mayor tasa de pobreza con 42,7%. El NEA registró una marca del 39,4%; el NOA, 39,2%; el Gran Buenos Aires, 37,5%; la región Pampeana, 35,2% y la Patagonia, 31,5%.
La publicación de las cifras de pobreza e indigencia completan un combo de mediciones del Indec que muestran un cierre del año 2021 con signos positivos, aun cuando el escenario económico y social presente la fragilidad propia de acumular la pandemia a la crisis macrista.
La economía creció 10,3% en 2021, recuperando la pérdida de la pandemia y, en varios sectores, las de la recesión iniciada en 2018. El desempleo en Rosario bajó al menor nivel desde 2014. Y la pobreza baja, aunque siga en niveles altos. Todos pasos que estuvieron inducidos por políticas económicas y sociales específicas del gobierno nacional, vía financiamiento, subsidios, asistencia y administración tributaria y aduanera. Pero la inflación, dura de bajar desde los niveles heredados, y la fractura política le impiden a la gestión hacerlos valer políticamente.
