Bajo la lupa

Artigas y no López

Domingo 30 de Julio de 2017

El gobernador Miguel Lifschitz, convocó al poder político para dar a conocer su propuesta de pago al gobierno nacional para que la administración de Mauricio Macri le pague 50 mil millones de pesos en concepto de la deuda que mantiene con los santafesinos por coparticipación. Era una ocasión histórica para reabrir el debate real sobre el federalismo en un país profundamente unitario que concentra y extranjeriza riquezas desde Buenos Aires. Una especie de continuidad de la batalla de Cepeda, del 3 de febrero de 1820, cuando las tropas de Estanislao López y Francisco Ramírez, después de haber vencido en el campo de batalla, estaban a las puertas de Buenos Aires para imponer condiciones. No lo hicieron. Se pegaron la vuelta. Surgió el país unitario que permanece hasta hoy.

Lifschitz podía ser Artigas, verdadera síntesis de un federalismo transformador y con igualdad. Sin embargo, terminó siendo la versión siglo veintiuno de Estanislao López: siendo acreedor del gobierno nacional, eligió proponer un plan de pagos que sólo pide 15 mil millones de pesos en efectivo en cuotas de 525 millones de pesos mensuales durante dos años y después, bonos y papeles.

Era la ocasión para exigir que la Nación le devuelva, en primer lugar a Santa Fe y luego a todas las provincias, la potestad de cobrar Ingresos Brutos a las exportadoras ubicadas en cada estado argentino. Derecho robado el 12 de septiembre de 1866 precisamente en el Cabildo de Santa Fe.

Aquel despojo que sufrieron las provincias fue consecuencia de la guerra del Paraguay que terminó en 1870. Durante los años 90, el criterio de la necesidad de la Nación se esgrimió para articular los pactos fiscales del menemismo que insistieron en negarles a las provincias su derecho de cobrar a las exportadoras.

El resultado es una obscenidad. Mientras un almacén paga Ingresos Brutos, empresas que facturan miles de pesos por minutos, no lo hacen. Para ser claros: Cargill, AGD, Bunge, Vicentín, Dreyfus, ACA, Molinos, Nidera, Noble, Toepffer, Agricultores Federados, Renova y Terminal 6, según sus últimos balances, vendieron por $379.749 millones durante 2016.

El gobernador pide solamente 7.500 millones de pesos por año a la Nación por la deuda, pero si la provincia les cobrara ingresos brutos basado en aquel derecho histórico arrebatado en 1866, a razón de un 5% sobre su fenomenal volumen de ventas, cada año, Santa Fe tendría más de 18 mil millones de pesos más para destinar a las urgencias sociales. Y estamos hablando de solo 13 empresas. Ser Artigas y no Estanislao López.

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