Jueves 31 de Mayo de 2012
Buenos Aires.- El senador kirchnerista Aníbal Fernández admitió hoy tener ahorros en dólares y aunque ratificó que “es sensato empezar a pensar en pesos” en la Argentina, defendió la decisión de elegir, en su momento, la moneda estadounidense porque es su “derecho”, dijo, y con su plata hace lo que se le “antoja”.
Sin embargo, ante las suspicacias que podrían generar sus palabras, Fernández advirtió que sólo los venderá cuando no “pierda” plata: “Yo los compré legalmente, no me pidan que haga cosas de idiota, «ah, tengo 24 mil dólares entonces tengo que cambiarlos a 4,49 cuando en el marcado negro está en 6 pesos»”, manifestó.
“Tampoco soy un tarado que tengo que ir a venderlos golpeándome el pecho en un falso patrioterismo y perdiendo guita. Déjelos ahí tranquilos que están bien cuidados”, expresó por las radios Continental y La Red.
Poco después, la presidenta Cristina Fernández reconvino risueñamente al senador, al preguntarle durante un acto en Casa de Gobierno si había tomado “vivarachol”.
“Qué gracioso que estás, Aníbal Fernández ¿Qué tomaste? ¿Vivarachol hoy a la mañana?”, inquirió, entre risas, la jefa del Estado dirigiéndose al legislador que participaba de una ceremonia realizada en la Casa Rosada.
En medio del cepo cambiario dispuesto por las autoridades nacionales y cuando se le preguntó por qué tiempo atrás optó por la compra de dólares, el ex jefe de Gabinete respondió: “¿Qué le importa a usted?, es un problema mío; en aquel momento se podía, yo lo hice, listo, no hice nada ilegal, está en mi declaración jurada. Están contados, ahí están”.
Si bien dijo descreer en el “atesoramiento en dólares”, el legislador volvió a defender la opción que en un momento hizo de la moneda norteamericana: “Porque se me antoja, ¿no me acaban de escuchar? Porque se me antoja, es mi derecho, hago lo que quiero con mi plata”.
Cuando se le preguntó por qué, a la luz de estas declaraciones, la prédica oficial de las últimas horas estuvo destinada a desalentar la adquisición de dólares por parte de los argentinos, Fernández contestó: “Por supuesto que hagan lo que quieran, si yo no le voy a decir a nadie lo que tiene que hacer”.
“Si puede cómprelo. Vuelvo a insistir, si puede cómprelo”, recalcó.
Ante la insistencia periodística, el ex ministro coordinador se avino a dar una explicación por haber preferido tener una parte de sus ahorros en dólares: “Yo soy un político y a mí no me satisface ir a renovar plazos fijos, me pareció siempre que era una cosa no saludable”, indicó, pero reiteró que al acudir a la moneda norteamericana no lo hizo con ánimo de “atesorar”.
“No creo en el atesoramiento. (El dólar) no es una buena forma de atesoramiento. Teniendo dólares no se gana”, remarcó.
El ex jefe de ministros ejemplificó: “Si uno pudiera tomar cien dólares del año 2003, que serían 336 pesos, y los colocara en aquel momento en plazo fijo en pesos, hoy tendría 160 dólares; si lo hubiese colocado en plazo fijo en dólares, tendría 107 dólares; si lo hubiera colocado en bonos en dólares, tendría 320 dólares; y si lo hubiese colocado en bonos en pesos, tendría 766 pesos”.
Pese a las reservas que economistas y dirigentes de la oposición manifestaron en los últimos días, Fernández reiteró el planteo oficial de que “es sensato y criterioso empezar a pensar en pesos” en la Argentina.
Al señalársele que distintos sectores coinciden en la necesidad de avanzar en una pesificación, pero el problema es la inquietud de los argentinos de que sus ahorros no estén convenientemente resguardados por la alta inflación, Fernández replicó: “Eso lo dice usted, no es lo que tengo yo”.
“Si no mira el Indec, no va a tener nunca el dato que tiene que tener. Como a usted no le satisface el índice...”, deslizó. (DyN)