Viernes 18 de Febrero de 2022
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, subrayó ayer que las viviendas ociosas destinadas “como ahorro o especulación inmobiliaria” son de los factores que influyen en los precios de los alquileres, y anticipó que el gobierno espera “tener medidas pronto” frente a la problemática.
“Está claro que la ley de Alquileres, así como está, no cumplió con la función esperada ni por los inquilinos ni por los propietarios y hay que mejorarla”, aseveró.
La problemática de los precios de la vivienda es tal que, según Cerruti, “hay familias en las cuales el pago del alquiler implica casi el 36% al 40% de sus salarios”.
“En la ciudad de Buenos Aires sabemos que cada vez hay más inquilinos que propietarios, pese a que no ha subido en cantidad de habitantes”, recordó.
Consultada por la posible aplicación de un impuesto a la vivienda ociosa, tributo que se comenzó a aplicar en otros países y ciudades para desalentarlas, Cerruti reconoció que las unidades sin habitar representan uno de los factores que inciden en los precios. “Hay mucha vivienda ociosa que se compró como una medida de ahorro o de especulación inmobiliaria, y que no está puesta en el mercado de alquileres; y por lo tanto eso también, junto a la inflación y la mayor cantidad de inquilinos, hace que el precio de los alquileres empiece a ser prohibitivo para muchas familias y sobre todo para los jóvenes”, remarcó.
El secretario de Desarrollo Territorial, Luciano Scatolini, afirmó que el valor del alquiler de una vivienda “debe ser alcanzable por las personas que trabajan”, y consideró que los inquilinos “no pueden estar en una situación de zozobra ni de faltante” de propiedades.
“Como gobierno necesitamos garantizar condiciones de vida digna para las personas que alquilan y dentro de las condiciones de vida digna, el alquiler tiene que ser asequible para las personas que trabajan”, indicó.