Economía

Alimentos: el G-20 debate si subir la producción o controlar los precios

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, rechazó ayer la pretensión de los países centrales de poner topes a los precios de los alimentos al afirmar que el hambre en el mundo "no es producto de la volatilidad de los precios, sino de la pobreza y de una injusta distribución de la riqueza".

Jueves 23 de Junio de 2011

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, rechazó ayer la pretensión de los países centrales de poner topes a los precios de los alimentos al afirmar que el hambre en el mundo "no es producto de la volatilidad de los precios, sino de la pobreza y de una injusta distribución de la riqueza", en el marco de la cumbre ministerial del Grupo de los 20 (G-20) que se inauguró en París, Francia.

"En la historia de la humanidad ha habido grandes hambrunas con precios bajos y estables, y los precios artificialmente bajos por los subsidios de los países desarrollados han sido una de las causas que han desalentado la inversión de la agricultura en América Latina y Africa", evaluó el funcionario.

Domínguez expresó así lo que es la postura dominante en las naciones que son grandes productoras de materia prima como Argentina, Brasil, Australia y Canadá, que se ven cada vez más amenazadas por los intentos que llegan sobre todo de Europa para limitar los precios de los alimentos, que alcanzaron récords históricos durante los últimos meses.

Durante su disertación en el foro de ministros de Agricultura del G-20, Domínguez abogó por "más alimentos para más personas", aunque acotó que eso no debe darse de cualquier manera, sino de forma "sustentable". El funcionario destacó que en Argentina el 80 por ciento del área cultivada utiliza la siembra directa, lo que permite una simplificación de los costos operativos, una mejora en un 25 por ciento del uso del agua y una reducción del uso de combustible fósil de entre un 40 y un 50 por ciento en referencia a la labranza convencional.

Europeos. La alta volatilidad de precios que exhiben las materias primas agrícolas es el eje central del debate de la cumbre de ministros del G-20, que finalizará hoy. El presidente francés Nicolás Sarkozy exhortó a alcanzar un acuerdo para "remediar" la volatilidad de los precios y "reequilibrar" el capitalismo.

El mandatario apuntó contra la "falta de transparencia" de los mercados agrícolas que alimenta esa volatilidad. Sarkozy citó como ejemplo el caso del trigo, cuyo valor pasó de 140 euros la tonelada en julio de 2010 a 280 euros en febrero pasado, para caer actualmente a los 225 euros. "¿Se puede decir que es la demanda la que ha cambiado en un año?", indagó.

Ante este contexto, Francia impulsa un plan de acción de cinco puntos que hace hincapié en la producción y la productividad, la información y transparencia de los mercados, la coordinación de las políticas internacionales, la reducción de los efectos de la volatilidad de los precios para los más vulnerables, y la regulación de los mercados financieros.

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