Algodonera Avellaneda se presentó en concurso de acreedores

La compañía que forma parte del conglomerado Vicentin fue golpeada por la recesión y la apertura importadora en el sector textil. Hay 500 puestos de trabajo en juego

Miércoles 13 de Noviembre de 2024

Luego de un largo proceso de crisis, la Algodonera Avellaneda, una de las marcas insignias del Grupo Vicentin, presentó su concurso preventivo en los Tribunales de Reconquista. Será el juez Fabián Lorenzini, precisamente, quien llevará adelante el trámite.

La empresa se dedica al acopio y desmotado del algodón con tres plantas en el parque industrial de Reconquista, General Pinedo (Chaco) y Bandera (Santiago del Estero).

La onda expansiva dela crisis de vicentin impactó ya en 2019 en la algodonera, que quedó como garantía de alguno s de los millonarios créditos tomados por la empresa principal. Pero se venía recuperando productivamente hasta que la recesión económica provocada por el actual gobierno terminó de sellar su suerte. La caída de la industria textil arrastró a la del algodón. Algodonera que ocupa a más de 500 personas, vio caer las ventas un 60%.

Lo que se hace en las plantas de Algodonera, es procesar la materia prima para enviar a la industria un producto intermedio, agregando valor en origen a ese algodón industrializado para que la industria convierta en prendas. En esas plantas integran verticalmente la totalidad del proceso algodonero a través del acopio, desmotado, hilado y tejido, confección de prendas de vestir y fabricación de algodón hidrófilo, productos derivados y específicos.

Hay conversaciones con Buyatti y con la Cooperativa Agrícola de Avellaneda para producir hilados y telas por fasón. Esta operatoria ya la implementa Vicentín SAIC para mantener los empleados, pero ninguna de las empresas pondría sus productos en una compañía que se encuentra previo a un dictamen judicial.

Las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei ha hecho que esta actividad que tiene que ver con los textiles se vean afectadas por las importaciones que decidió abrir el Ejecutivo nacional. Por lo tanto, están todas las miradas puestas en la decisión que tome el juez Lorenzini rápidamente para poder abrir el concurso, determinar las distintas responsabilidades y poder abrir un canal de negociación para que la algodonera pueda, a través del fasón, generar ingresos para cubrir los gastos del personal.