Alerta por el invierno: prevén más cortes de gas a industrias y GNC por falta de infraestructura

El consultor Alberto Rosandi advirtió que la ola de frío, obras inconclusas y cambios en el esquema de transporte incrementará restricciones al consumo

15:17 hs - Miércoles 01 de Julio de 2026

La llegada de una nueva ola polar volverá a poner bajo presión al sistema gasífero argentino. Si bien el abastecimiento para los hogares está garantizado, las restricciones recaerán sobre las estaciones de servicio de GNC y sobre las industrias con contratos de gasde suministro interrumpible. A ese escenario climático se suma un problema estructural: el país produce cada vez más gas, pero todavía carece de la infraestructura necesaria para transportarlo hasta los principales centros de consumo.

Alberto Rosandi, director de la consultora especializada en energía Eiys SA, advirtió que este invierno será más complejo que los anteriores debido a la combinación de bajas temperaturas, cambios en el esquema de abastecimiento y la demora en obras clave de transporte. "La situación energética en general se va a complicar no solamente en nuestra región, sino a lo largo y ancho del país", señaló.

El especialista en materia energética indicó que las distribuidoras ya comenzaron a notificar a las empresas que cuentan con contratos interrumpibles que deberán afrontar restricciones durante los próximos días. En Santa Fe, explicó, se prevén alrededor de 20 días de afectación para esos usuarios, mientras que en otras regiones el panorama es similar. Como ejemplo, mencionó que la distribuidora Camuzzi Gas Pampeana ya comunicó cortes de hasta 28 días para determinados clientes del sur del país.

No obstante, aclaró que esas interrupciones no implican una suspensión total del suministro durante todo ese período. "En la medida en que mejoren un poco las temperaturas, se irá liberando algo de gas", explicó.

Sin embargo, sostuvo que el panorama será "un poquito más grave que otros inviernos" y que habrá una mayor cantidad de restricciones tanto para las estaciones de GNC como para sectores productivos, debido a que la prioridad seguirá siendo el abastecimiento residencial.

La infraestructura que falta

El especialista señaló que detrás de esta situación también existen cambios estructurales en el sistema gasífero. Desde abril comenzó a implementarse un nuevo esquema denominado "mix intercuenca", que reorganiza el origen y el transporte del gas desde las cuencas productoras hacia los consumidores. Anteriormente, recordó, Argentina recibía gas desde Bolivia, además del producido en Neuquén y en las cuencas del sur. Hoy, la mayor parte del abastecimiento proviene de Vaca Muerta, cuya producción continúa creciendo gracias a las inversiones realizadas en los últimos años. Ese cambio, explicó, permitirá mejorar la eficiencia y reducir costos en el futuro, aunque advirtió que el proceso quedó a mitad de camino por la falta de obras de infraestructura.

"El rediseño tiende a mejorar los costos y la disponibilidad, pero faltan terminar los gasoductos. Tenemos toda esa materia prima, pero no podemos llevarla a los lugares de consumo", resumió.

A ese cuello de botella interno se sumó otro factor externo: la tensión geopolítica internacional, que impulsó el precio del petróleo y del gas natural licuado (GNL), combustible que Argentina importa por barco para cubrir la mayor demanda invernal. "Ya vamos a ser exportadores de GNL, pero faltan los caños y la infraestructura", afirmó.

En ese sentido, sintetizó la paradoja energética del país con una frase que resume el problema de fondo: "Nos sobra gas en boca de pozo, pero no llega a la hornalla de casa".

Los costos de la importación del gas

Ese déficit de transporte también tiene consecuencias económicas. Rosandi explicó que el gas producido en el país tiene un costo cercano a los 3 dólares por millón de BTU, mientras que el GNL importado supera los 10 dólares para la misma unidad de energía. "Cuando el gasoducto se satura, no queda otra alternativa que importar por barco. Ese sobrecosto termina encareciendo un insumo fundamental para la industria durante el invierno", señaló.

El especialista estimó que esta situación se mantendrá, al menos, hasta mediados de agosto, cuando disminuya la demanda estacional. Hasta entonces, el mayor costo del abastecimiento impactará sobre los precios del gas y también sobre la generación eléctrica.

En ese punto recordó que muchas centrales térmicas funcionan con gas natural y que el encarecimiento del combustible ya modificó las proyecciones del mercado. "Cammesa había estimado valores de entre 83 y 90 dólares por megavatio hora, pero hoy estamos alrededor de los 150 dólares", precisó.

La infraestructura

Consultado sobre la posibilidad de evitar que este escenario vuelva a repetirse en los próximos inviernos, Rosandi destacó que existen avances para ampliar la capacidad de transporte y recordó que a comienzos de junio se realizó una nueva licitación para completar un tramo del sistema de gasoductos administrado por Transportadora de Gas del Sur (TGS), destinado a incorporar unos siete millones de metros cúbicos diarios de capacidad. Según explicó, el interés del mercado fue ampliamente superior a la oferta disponible, lo que refleja la necesidad de acelerar estas inversiones. "Se observa una enorme demanda de capacidad de transporte. Eso demuestra la importancia de terminar la infraestructura", sostuvo.

En el caso de Santa Fe, destacó que tanto Litoral Gas como Enerfé avanzan con ampliaciones de las redes de distribución. Sin embargo, advirtió que esos trabajos no alcanzan si previamente no se completan los grandes gasoductos troncales. "De nada sirve ampliar las redes provinciales si no terminamos las grandes autopistas que tienen que traer el gas. Somos ricos en gas, pero estamos limitados por la falta de infraestructura", destacó.

Pese al escenario de restricciones para la actividad económica, Rosandi llevó tranquilidad a los usuarios residenciales y aseguró que el abastecimiento domiciliario seguirá siendo la prioridad del sistema. "Lo más importante es que al sector residencial no le van a cortar el suministro", remarcó.