Sábado 07 de Enero de 2023
El gobierno argentino cumplió con las metas del último trimestre del año con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según estimaciones de analistas, gracias al dólar soja II, al ajuste de las cuentas fiscales y a la política de frenar el financiamiento directo del Banco Central (BCRA) al Tesoro. Eso le permitirá a este organismo multilateral gatillar en marzo próximo el primer desembolso del año por U$S 5.000 millones.
La cuarta revisión del programa que el FMI mantiene con la Argentina se desarrollará en febrero a nivel técnico, aunque durante la segunda quincena de enero comenzará el intercambio informal de números, y se espera que la revisión se apruebe recién en marzo.
Los desembolsos del FMI vienen calzados en el año para que la Argentina pueda afrontar los vencimientos del programa que esta gestión heredó de Mauricio Macri y que, según esa cuenta, el país debe abonar unos 19.850 millones de dólares.
De ese modo, el gobierno deberá abonar al FMI unos 2.650 millones de dólares en enero y en tres pagos semanales, según el cronograma de vencimientos del programa.
Además, este lunes el país también deberá afrontar el pago de deuda en dólares a bonistas privados que ingresaron el canje de deuda 2020, por alrededor de U$S 1.000 millones.
Es por ello que el año pasado debía terminar —según las metas acordadas con el FMI— con una acumulación neta en reservas de al menos 5.000 millones de dólares, algo que la Argentina finalmente sobrecumplió y que, en base a las estimaciones privadas, “no requerirá de waiver (perdón)” para pasar el examen. Aunque sí se admitió presión sobre la base monetaria y, por ende, la inflación, como resultado de las políticas aplicadas para cumplir las metas.
“Teniendo en cuenta nuestras estimaciones, las metas de financiamiento monetario al Tesoro, de déficit fiscal primario, de stock de deuda flotante y de acumulación de reservas internacionales, principales dentro del acuerdo, se habrían cumplido”, dijo Claudio Caprarulo, director de Analytica.
Es decir, “las primeras tres que refieren al ámbito fiscal encausaron su camino a lograrse a partir del ajuste realizado por el cambio de gestión y la mayor capacidad de rolleo de la deuda en pesos”, señaló respecto de la asunción del ministro de Economía nacional, Sergio Massa, en agosto pasado.
Acumulación de reservas internacionales netas
En cuanto a la acumulación de reservas internacionales netas, “luego del ajuste de la meta de 500 millones de dólares que se consideraron pertinentes por el mayor gasto en energía producto de la suba de precios internacionales, la meta se habría sobrecumplido por U$S 495 millones gracias a un fuerte freno sobre las importaciones de la mano de las licencias no automáticas, incentivos de precio a las exportaciones mediante el dólar soja y préstamos de libre disponibilidad por parte de organismos internacionales”, explicó Caprarulo.
Para Emiliano Anselmi, economista jefe de la consultora PPI, gracias al dólar soja, que permitió al BCRA comprar U$S 7.344 millones, se alcanzó la meta de reservas.
"Estimamos que las reservas netas habrían cerrado el año en torno a 7.650 millones de dólares, creciendo en 5.320 millones respecto de fin de 2021. Dado el objetivo requerido, la meta se habría sobrecumplido en U$S 1.070 millones”, consideró.
En cuanto a la meta fiscal, Anselmi expresó que el déficit primario del sector público no financiero de diciembre, cuya cifra real se publicará alrededor del 20 de enero, “tiene un espacio de 563.000 millones de pesos (0,7 por ciento del PBI) para no desviarse del target anual del Fondo Monetario”.
En ese sentido, estimó que “la recaudación extra por retenciones derivada del dólar soja 2 habría aportado 0,2 por ciento del PBI, y eso podría contribuir a alcanzar la meta de 2,5% del PBI para 2022, o que el desvío sea mínimo (0,2% del PBI)”.
Según Anselmi, “se alcanzó la meta formal de asistencia monetaria del BCRA al Tesoro de 0,8 por ciento del PBI, ya que se enviaron adelantos transitorios por 0,6% del PBI”.
No obstante, el economista jefe de PPI explicó que “el BCRA terminó asistiendo al Tesoro por otras vías indirectas, por lo que la meta resulta estéril” desde el punto de vista del control de la base monetaria.