Sábado 20 de Febrero de 2010
A pesar de la crisis, la economía argentina salió airosa del vertiginoso 2009 y creció 0,9 por ciento durante el año pasado, a partir de una fuerte reacción de todos los indicadores económicos durante el último trimestre del año, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El organismo estadístico oficial confirmó de esta forma el adelantó formulado apenas unas horas antes por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien señaló que "aún con esta crisis (económica internacional) hemos sobrellevado el año 2009, logrando un crecimiento del 0,9 por ciento".
"Tuvimos tres meses brutales: mayo, junio y julio, los tres negativos en la economía. Y pudimos sobrellevar esto y tener el mejor superávit comercial de nuestra historia", remarcó la jefa del Estado.
Cristina, al encabezar un acto en el Palacio de Hacienda en el marco de la recepción de las ofertas por la obras hidroeléctricas Cóndor Cliff y La Barrancosa, agregó que "hoy estamos retomando el empuje y el crecimiento en la producción de acero que es central para advertir el crecimiento también de la economía".
Según los números informados por el Indec, la mejora del 0,9 por ciento se logró luego de que el Estimador Mensual de la Actividad Económica (Emae) creciera durante diciembre el 5 por ciento en términos interanuales, y 1,8 por ciento en relación a noviembre del año pasado.
De acuerdo con los datos de actividad económica, la economía logró reactivarse a lo largo del segundo semestre del año, y con mayor fuerza durante noviembre y diciembre.
Las variaciones. Según los datos oficiales, en junio y julio del 2009, la economía presentó una caída del 1,5 por ciento, y luego comenzó con un período de recuperación.
Ya en agosto, hubo un saldo neutro, y en septiembre la economía mostró nuevamente una suba del 0,4 por ciento. En octubre, aumento un 0,6 por ciento, y se aceleró en el último bimestre con un salto del 2,2 por ciento en noviembre y finalmente un 5 por ciento en el mes de diciembre.
Tras la desaceleración que alcanzó su punto más bajo entre mayo y julio, con caídas de entre el 1,2 y 1,5 por ciento respectivamente, el gobierno nacional salió en ese momento a mantener el nivel de actividad interno, primero con planes de subsidios a los empleados, para evitar despidos, y por otro lado, incentivando el consumo y la obra pública, en especial en las provincias.
Todo esto, más el comercio exterior, sostuvo la actividad económica, que comenzó a despegar, y muy fuerte, en el último trimestre del año.
El Emae es un indicador que el Indec difunde dos meses después y resulta un adelanto del informe de evolución de PBI que se informa trimestralmente.