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Declaró un testigo clave en la causa por la desaparición de Perassi

Es un hombre de la provincia de Buenos Aires que tuvo que ser traído a San Lorenzo por la fuerza. Confirmó en sus declaraciones la relación que la chica tenía con un empresario de Puerto.

Jueves 09 de Agosto de 2012

San Lorenzo.— En la mañana de ayer declaró en los Tribunales de esta ciudad, José Frigemoni, un comerciante que tuvo que ser traído por las fuerza pública desde General Rodríguez para declarar como testigo en la causa en la que se investiga la desaparición hace casi once meses de Paula Perassi.

El hombre quien argumentó no haber sido notificado nunca de sus anteriores citaciones judiciales, ingresó ayer por la mañana en una camioneta de las TOE, directamente al subsuelo de Tribunales para luego comparecer ante el juez de Instrucción Eduardo Filocco y el fiscal Román Mocetta.

De acuerdo a trascendidos en su declaración confirmó la relación amorosa que Paula mantenía con Gabriel E, un empresario de Puerto San Martín, como así que el tema de su embarazo había sido el disparador de un cambio en la relación.

Frigemoni, Gabriel E, y el propio padre de Paula Perassi, tiene en común el mismo pasatiempo que son las travesías en vehículos todo terreno, y precisamente de ahí es que el hombre de provincia de Buenos Aires y el empresario de Puerto se conocen, como también este último era conocido de la familia de Paula.

Al corroborar el movimiento de las redes sociales la Justicia tenía comprobado una comunicación muy fluida entre Paula y este testigo con conversaciones, que luego de confirmarse el embarazo, se prolongaban por más de cuatro horas diarias.

Si bien toda la investigación se maneja con mucho hermetismo trascendió que esta persona fue una de las últimas en tener contacto con Paula antes de su desaparición, lo cual es un avance importante en un caso que hasta el día de hoy resulta inexplicable.

La causa sigue caratulada como averiguación de paradero ya que de acuerdo a la denuncia realizada por Rodolfo Ortiz, marido de Paula, la mujer dejó su casa por su propia voluntad.

Cerrar círculos.Sin embargo la declaración de Frigemoni, al dejar un panorama claro de los últimos movimientos de Paula, sería muy importante para cerrar el círculo de sospechas en caso de que la causa tome otro giro.

Adrián Ruiz, representante del Instituto de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Rosario, que representa a la familia sostuvo: "Es un avance muy importante no solo por lo que aporta la declaración sino porque nos permite solicitar otras diligencias a futuro".

Con respecto a la declaración del testigo Ruiz fue muy cauto y sostuvo: "No queremos entorpecer la investigación, pero esto nos permite reconstruir los movimientos de Paula hasta muy poco tiempo de su desaparición. Diría que nos falta reconstruir el último día y medio de ella".

Por otra parte el letrado confió: "Estamos esperando los informes de las pericias que se hicieron a los teléfonos involucrados que no es un tema menor ya que nos va a permitir saber donde estaban cuando se accionaron".

La gran incógnita. El domingo 18 de septiembre, después de recibir una llamada desde una cabina pública cercana a su casa, Paula salió de su domicilio en la zona céntrica de San Lorenzo, con el pretexto de buscar la tarea para uno de sus hijos y nunca regresó.

En ese momento la mujer tenía 33 años, 2 hijos pequeños, un matrimonio en plena crisis y un amante de quien estaría embarazada de 6 semanas. Al día siguiente su esposo, Rodolfo Ortiz radicó una denuncia, y desde allí comenzó la investigación sin que hasta el momento se haya podido resolver el misterio acerca de qué pasó con esta mujer.

Lo concreto es que con el correr de la investigación se supo que Paula mantenía una relación con Gabriel E, de Puerto San Martín, y amigo de la familia de la mujer, quien hace unos meses también le allanaron su negocio.

Cuatro días antes de su desaparición la policía confirmó que desde el Sanatorio Británico de Rosario le comunicaron a la mujer un embarazado de seis semanas.

Precisamente después de este hecho las pericias indican que las llamadas y mensajes entre el teléfono de Paula y Gabriel aumentaron en forma considerable. Si bien se pudo establecer que minutos antes de salir de su casa Paula recibió un llamada de un locutorio cercano cuando se requirieron las imágenes de las cámaras internas estás ya habían sido borradas.

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