Cultura y Libros

Una programación diversa y abundante

Oche Califa, director institucional y cultural de la Fundación El Libro, sostiene que Rosario tiene volumen cultural.

Domingo 09 de Junio de 2019

“Una feria del libro no solo necesita una amplia bibliodiversidad, no frecuente en una librería, sino además una amplia programación cultural para que la gente concurra más de una vez de ser posible, participe activa o pasivamente”, sostiene Oche Califa, director institucional y cultural de la Fundación El Libro. “Rosario tiene un volumen cultural propio, una tradición y varios acontecimientos cercanos al libro de proyección internacional como el Crack Bang Boom (convención de historietas que este año cumple una década) o el Festival de Poesía. No estamos en una ciudad que necesita porque tiene carencias sino que necesita porque es capaz de absorber más”, agrega Califa, él mismo escritor.

¿Y cómo se armó en 2019 esa programación múltiple? Si se echa un vistazo a la grilla de charlas, presentaciones, talleres y lecturas, sobresale una presencia importante de autores rosarinos, de actividades para los niños, de la poesía como género, de los feminismos y los lenguajes juveniles (incluida la participación de bloggers, booktubers y bookstagrammers).

“La Feria de Rosario no trata de emular a la de Buenos Aires, todo lo contrario, está construyendo su propia identidad y esa identidad tiene que ver en primer lugar con una programación que pensamos dándoles mucho lugar a las editoriales, librerías y autores locales, a la feria de editoriales independientes”, subraya Guillermo Ríos, secretario de Cultura de la Municipalidad. De inmediato aclara: “No pensamos en una feria endógena sino en una que dialogue”.

“La feria no es solo un lugar de exposición de libros, si así fuera la gente se quedaría media hora y en cambio viene y se queda varias toda la tarde, todo el día, pasea. Eso es por la programación cultural”, insiste Califa.

Ríos agrega a los eventos que cita el representante de la Fundación El Libro, la Semana de la Lectura y la Noche de las Librerías. Todo eso sumado, dice, da cuenta de que “Rosario tiene un training, una experiencia; faltaba esta gran escena en la que se transforma la Feria del Libro”.

Con menos invitados, pero fiesta al fin

Hoy a las 14 y mañana a las 18.30, la librería y editorial Homo Sapiens cierra una agenda intensa de nueve actividades que desarrolló desde el momento mismo de la inauguración de la Feria hasta la última jornada, con la presentación de Angelito, historieta canalla producida por Rosario Central, y la charla sobre educación inclusiva a cargo de María José Borsani respectivamente. “Para nosotros es una fiesta, la fiesta del libro, una puesta en escena donde el libro toma un protagonismo que el resto del año no tiene”, asegura Perico Pérez, alguien con amplia experiencia en la participación y organización de ferias del rubro en la ciudad, en el país y en el exterior.

Desde el 30 de mayo Pérez ha estado todos los días durante varias horas en su stand del entrepiso y recorriendo el centro cultural. “Me interesa hablar con la gente”, explica, aunque admite que este año hubo menos afluencia de público que el anterior y las ventas están más tranquilas. “No trajimos sólo los títulos que más se venden sino una selección de lo que exhibimos en la librería, que ya tiene 40 años, y de la editorial, que cumplió 25 y ya publicó 1.050 libros”, dispara con ímpetu, y recuerda que en Homo Sapiens se vende, además, la revista Barullo, de la cual es editor junto a Horacio Vargas y Sebastián Riestra.

En la Feria se presentó el segundo número de esta nueva publicación cultural de la ciudad. “Estamos muy contentos por la respuesta de la gente, que se apropia de la revista y la acompaña, y también con el hecho de que participó de la presentación el nuevo rector de la UNR, Franco Bartolacci, y asumió un compromiso de apoyo a Barullo”, se entusiasma Perico.

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