Cultura y Libros

Un fracaso llamado Frankenstein

La historia "monstruosa" de Frankestein es un clásico. Pero difícil fue para su autora, la británica Mary W. Shelley, pensar que 200 años después de su publicación tendría tal característica ya que la crítica se encargó de destrozarlo apenas publicado.

Domingo 14 de Enero de 2018

La historia "monstruosa" de Frankestein es un clásico. Pero difícil fue para su autora, la británica Mary W. Shelley, pensar que 200 años después de su publicación tendría tal característica ya que la crítica se encargó de destrozarlo apenas publicado.

Frankenstein o el moderno Prometeo, obra de terror protagonizada por esa criatura creada de partes humanas y que buscaba representar los dilemas humanos y científicos de su época, se publicó por primera vez en enero de 1818, en Londres, dando lugar a historia de terror más famosa de todos los tiempos. Llevada luego, y en reiteradas oportunidades, a las pantallas de la televisión y el cine.

Tras su publicación, el libro fue destrozado por las críticas literarias pero aclamado por los lectores. Los teatros comenzaron a realizar montajes con la historia de Frankenstein que popularizaron su éxito y en 1910 se filmó la primera película muda sobre la historia. Más tarde, en 1931, el cineasta James Whale creó la imagen más famosa del monstruo, que en el filme lo protagonizaba el actor británico Boris Karloff.

Nacida como Mary Godwin Wollstonecraft en 1797, la autora de la novela estuvo rodeada de circunstancias trágicas y extraordinarias: su madre murió cuando ella tenía apenas diez, sus dos hijos fallecieron y su marido murió ahogado.

Hija de la autora del primer tratado feminista de la historia (Vindicación de los derechos de las mujeres), Mary Wollstonecraft, y de un escritor y político libre pensador progresista, William Goldin, la escritora fue compañera de Percy Byshe Shelley con quien compartió su vida a lo largo de ocho años.

En 1816, ambos se fueron a vivir juntos y se instalaron en Ginebra, en una pequeña casa junto al lago, al lado de la residencia de otro poeta, Lord Byron. No tardaron en trabar amistad y en uno de esos encuentros Byron propuso que cada uno escribiera una historia de terror. "Supe que debía pensar una historia que hablase de los misteriosos temores de nuestra naturaleza y que despertase el más intenso de los terrores", dijo Mary después de la publicación del libro.

Y así fue como, tras una pesadilla nocturna, creó a Frankenstein y su monstruo. Entre sus fuentes de inspiración figuran los experimentos de Luigi Galvani y su teoría del galvanismo, que por aquel entonces era muy seguida entre determinados sectores.

La novela cuenta cómo el joven doctor Frankenstein crea, con las partes de diferentes cuerpos humanos, una criatura monstruosa a la que logra infundirle vida. A pesar de su aspecto, el monstruo es bondadoso pero se convierte en un ser malvado —ante el horror que produce en los demás— y mata a su creador. En este sentido, la obra plantea dilemas humanos y científicos todavía muy vigentes 200 años después al denunciar las atrocidades que se sostenían en nombre de la ciencia y la razón, paradigma predominante de la época en la que Mary. W.Shelley escribió el libro. Desde entonces, la novela inspiró — y sigue inspirando— a cientos y cientos de películas, obras de teatro, cómics y narrativa.

Además de Frankenstein o el moderno Prometeo, Mary W.Shelley escribió The last man (1826) y Perkin Warbeck (1829) y también publicó una selección de obras en prosa. Murió el 1º de febrero de 1851, con muchas dificultades económicas a pesar de la ayuda de su amigo Lord Byron.

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