Cultura y Libros

Rosario se reencuentra con una de sus voces más significativas

Con la reedición de dos libros de Facundo Marull, la Editorial Municipal se pone al día con un singular creador que inauguró el vanguardismo en la ciudad .

Domingo 16 de Junio de 2019

Bajo el título de Poesía reunida, la Editorial Municipal de Rosario ha incluido en un único volumen los libros de Facundo Marull Ciudad en sábado y Las grandes palabras, además de una serie de Textos dispersos que contiene dos prosas publicadas en revistas, dos glosas a sus propios poemas y dos cartas, y Anexos, con dos reseñas y un cuento de Perfecto Gambartes —hermano del pintor— que tiene al propio Marull como personaje, junto con una cronología del autor.

En una sesuda introducción Ernesto Inouye va echando luz sobre la obra de Marull y sobre su singular y por tramos misteriosa vida. Nacido en Carcarañá (Santa Fe) en 1915, descendiente de una familia ilustre por vía paterna, durante su niñez su familia se muda a Rosario, al barrio de Pichincha. Va a formar parte de la Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas Plásticos, fundada por Antonio Berni, donde va entrar en contacto con artistas locales —de hecho Leónidas Gambartes ilustró su primer libro— e incursionar también en la pintura y el dibujo. Así llegamos a la publicación en 1941 de Ciudad en sábado.

Son diecinueve poemas de neto corte vanguardista, donde el paisaje urbano e incluso lo marginal palpitan y reverberan en los textos. Así un "Paraná hermano" es "lento al ceibo, al barro, a las cosas descerebradas". Entre versos largos, quiebres sintácticos, aires tangueros, asoma apenas una primera persona: "Por eso oculto tu caligrafía precio sin equilibrio/ en mi corazón parque transparente a orillas de un camino cerrado." Imágenes oníricas, como un "organito hiperestético con la cabeza volteada". La poesía, "estaba ahí extrapoética metida en enredos"; los "dibujos de Picasso bailadores por una ciudad bombardeada".

Este sesgo vanguardista de los poemas, según Inouye —quien también destaca la influencia del compromiso político de Marull—, provendría, más que del campo literario, de las artes plásticas. Sin perjuicio de ello, las citas de Apollinaire y de Huidobro —y se podría arriesgar algún aire girondino— establecerían alguna filiación poética. No obstante, a tenor de las coordenadas espacio-temporales de este libro, no quedan dudas de que resulta sumamente original. Dice Sebastián Riestra, en el prólogo a la edición previa que tuviera este libro junto a Las grandes palabras a cargo de La Capital, junto a otros autores rosarinos, en el año 2009: "Habla callejera y tropos surrealistas se confunden en estrecho abrazo en este libro excepcional, ajeno a cualquier intención redentora y por esa razón, justamente, redentor del paisaje que lo ha originado." Al final del volumen se recogen dos reseñas contemporáneas a su edición. En una de ellas, Fausto Hernández —otro valioso poeta local— dirá también en clave poética de una "expresión vertiginosa como puede ser la del pájaro que canta, no posado en verdes ramas sino en las horas llenas de corazón", mientras que Gerardo Pisarello —miembro del grupo Boedo— destacará "una viril manera suya, pues no tiene su verso la blandura de la belleza o el halago musical para el oído". Como referencia, el también vanguardista "Poema materialista" —marcado más por aires futuristas y vallejeanos— del rosarino por adopción Felipe Aldana se habría dado a conocer en una lectura en 1948.

En el año 1945 Marull se muda a la localidad de San Martín, en el Gran Buenos Aires, luego se exilia en 1951 a San Pablo, Brasil, y cuatro años más tarde se traslada a Montevideo, de donde a su vez se exilia en 1972 a Buenos Aires, para fallecer allí en 1994. Alternó durante su vida el trabajo en los medios y el periodismo con la militancia política. Se casó dos veces y tuvo tres hijos. De su actividad en narrativa se destaca la obtención de un primer premio en 1950 con un cuento policial, Una bala para Riquelme, que luego será incluido en una antología de cuentos policiales compilada por Rodolfo Walsh. Aquel jurado estuvo integrado por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Leónidas Barletta. En 1965 va a ser finalista del Premio Planeta con El montacargas —obra lamentablemente extraviada— y durante los años 1981/2 escribe cuentos policiales y crónicas para la revista Status. Ya fallecido, uno de sus hijos publica en 2014 Cuentos policiales, que contiene Una bala para Riquelme y otros textos.

Su otro libro publicado en vida —en 1966 y en Montevideo— e incluido en este volumen es Las grandes palabras. Con sustancia poética, incluye textos en su mayoría en prosa, sin el impulso vanguardista de otrora, varios de ellos de contenido amoroso y donde "La mujer de Jairo" inclusive es señalado como un fragmento de novela. Pero de todos ellos sobresale un poema, "Triste" —señalado con justeza por Riestra como "uno de los textos más bellos escrito por un autor rosarino" (junto con "Fruttero se va al campo", me permito agregar)—. Comienza el autor "Ya no tengo mi casa en Rosario", luego dice que "en el rosedal del parque habrá muerto más de una monja,/ más de un cisne,/ más de un suspiro", y termina su larga letanía por su antigua ciudad lamentando que esa ausencia "es triste, en verdad/ es triste". (El libro es dedicado a "los tenaces poetas de Rosario, mis hermanos"). Armoniza así en tono elegíaco y con bellas y cadenciosas imágenes la nostalgia por ese Rosario dejado atrás.

En el año 1980 Marull es redescubierto por Gary Vila Ortiz y Aída Albarrán —a quien le dirige una carta incluida en este volumen— y regresa el 2 de agosto de ese año a dar una charla en la ciudad —La Capital publicó la noticia como "El retorno de un poeta rosarino"—. Y en 2010 se publican dos números de la revista literaria Facundo, dirigida por Riestra y Eduardo D'Anna, cuyo nombre lo homenajea.

De este modo, con esta publicación se hace justicia con una obra breve y misteriosa, pero cuya importancia resulta radical en la literatura rosarina. En definitiva —dice, otra vez, "Triste"—, "esa ausencia es como si yo hubiera regresado, como si estuviera de vuelta en cada rincón donde dejé un poco de amor".

Poesía

Poesía reunida

Facundo Marull.

Editorial Municipal de Rosario, 184 páginas, $300

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