Domingo 01 de Octubre de 2017
Francisco Gandolfo nació en Hernando, provincia de Córdoba, en 1921. Luego de un tiempo en Mendoza, se radicó en Rosario en 1948 y aquí tuvo una destacada labor como imprentero y editor. En 1968 creó, con su hijo Elvio, la revista el lagrimal trifurca y dirigió la colección de poesía El Búho Encantado, donde publicó obras de Juan Martini, Eduardo D'Anna, el griego Yannis Ritsos (en traducción de Juan L. Ortiz) y Rafael Bielsa. Murió en Rosario en 2008. Mitos, El sicópata, Versos para despejar la mente, Presencia del secreto, Las cartas y el espía son algunas de sus obras. El poema que sigue pertenece al libro Poemas joviales, de 1977, y fue leído en aquellas oportunidades.
Televisión
La última vez que fui a una cancha de fútbol
de primera división, sentí en la cara
el aire del bastón negro de un policía,
y vi al anciano ebanista de mi barrio
de espaldas en el suelo, accionando
sus extremidades como un escarabajo
panza arriba, para evitar que lo pisaran.
Entonces me dije: nunca más el fútbol directo,
siempre el televisado con los goles
repetidos en cámara normal o lenta
y desde distintos ángulos,
por más que Harrison Ford haya declarado
a la prensa, que para un actor como él,
la televisión sería
el lugar de la decadencia absoluta.