Marcelo Villegas, una potente muestra de arte abstracto en el Museo Castagnino
El color, la forma y el vacío es el nombre de la exposición de uno de los mayores artistas contemporáneos de la ciudad. Se puede ver hasta hoy

Sábado 08 de Abril de 2023

Marcelo Villegas nació en una casa de obreros que ni siquiera tenía biblioteca. Y fue su tío, el pintor rosarino Mario Lospenal (1919-1991), el que se encargó de introducirlo en el mundo del arte plástico. Lospenal _que no tuvo hijos_ le abrió a su sobrino su propio universo de pinceles, óleos, caballetes, libros, galerías y charlas íntimas que incluían en muchas oportunidades a otros artistas de la ciudad. Como si fuese aquel entrañable cuadro de Augusto Schiavoni llamado “Los pintores amigos”, Villegas pudo acceder de muy joven como testigo atento y silencioso a los encuentros y conversaciones de Lospenal con sus amigos también pintores.

Aunque la naturaleza muerta del tío a simple vista no tiene ligazón alguna con la abstracción del sobrino, Villegas no duda en que esa sensibilidad por el oficio artístico fue más que una influencia, una herencia.

El color, la forma y el vacío es el nombre de la exposición de Marcelo Villegas, uno de los mayores artistas contemporáneos de la ciudad. Se puede ver hasta este fin de semana en el Museo Castagnino y se inscribe dentro del 85° aniversario del museo municipal de Bellas Artes.

Villegas fue trabajador de ese museo hasta hace pocos años atrás y que el conjunto de sus obras (que van desde 2007 a 2019) se recorran en ese edificio no es para él un dato menor.

“Fue muy conmovedor ver cómo mis compañeros se tomaron el trabajo de montarlas. La tarea de montaje es muy compleja y los curadores fueron haciendo todo paso a paso y consultando fotos para que quede como estaba pensado”, contó Villegas. Acerca de la curaduría a cargo de Guillermo Fantoni y con gran colaboración del artista Daniel García, agregó: “Lo sentí como un acto de amor. Todo lo que se recorre trasciende la obra. Hay un impulso, un amor, que es superador a la muestra”.

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Villegas nació en Rosario en 1966. Cursó estudios de Magisterio en Artes Visuales en la Escuela Provincial de Artes Visuales Manuel Belgrano y en la Escuela Superior de Museología de Rosario. En 1997 obtuvo una Beca de Estudio y Perfeccionamiento en Pintura, otorgada por la Secretaría de Cultura de Santa Fe, y en 1998 una Beca del Ministerio de Cultura y Educación de Holanda para trabajar en el European Ceramic Workcentre de Hertogenbosch donde, en el transcurso de ese mismo año, expuso los resultados de la estadía en una muestra titulada Intersticial Suite.

El espacio del museo no permitió la incorporación de sus cerámicas, que son parte de la trayectoria del propio artista. Los barros y toda esa producción más orgánica –que fue en parte lo que le permitió realizar su beca de creación en Holanda– no se incluyen en el recorrido. La muestra se centra en las obras realizadas desde el regreso de ese viaje donde comienza a trabajar por módulos. Se ven lonas cortadas e instalaciones de maderas caladas. Las primeras hechas de cortes realizados con sus propias manos, las segundas cortadas con la ayuda de una máquina láser.

“Siempre me interesó que la obra tenga una escala física importante. Mi trabajo va desde el diseñar las lonas, pintar los bastidores y después recubrirlos de acuerdo a cada serie y según el color de cada una dándole importancia a la pared al blanco de la pared donde después se incorporan los bastidores”, explica.

La aparición de la pared y del vacío es algo que a Villegas lo impresionó mucho y ahí es donde concentró su atención y también su producción. Al recorrer la exposición se ve el vínculo del artista con los distintos materiales que en su combinación van más allá de lo que es un soporte físico. Esas incorporaciones tan divergentes refuerzan el lugar de la libertad al momento de la invención. Color, forma, vacío, componen una trama de sentido que tensiona y transforma la relación entre la obra, la arquitectura y el espectador.

Aunque con fuerte anclaje en la abstracción, Villegas sostiene que busca mantener un diálogo con varias tradiciones, las que podríamos considerar como modernas: “Me interesa la pintura, la geometría, el minimalismo, el optical art, pero todos lejos de sus dogmatismos. Investigo sobre distintos estímulos tales como la música, la arquitectura y la cultura cotidiana”.

La exposición convivio hasta hace poco _con un piso de diferencia_ con la de Julio Vanzo, y para Villegas ese diálogo fue potente.

“Como artista no le tuvo miedo al oficio, podía hacer cubismo como también las series de Rosa (Wernicke). No tenía prurito alguno y podía avanzar sin prejuicios. A veces pienso que no tuvo el reconocimiento que merecía”, dice Villegas que hace unos años descubrió junto con un compañero del Museo un juego de naipes hecho por Vanzo. Lo desafiante y lo disruptivo de los dos como puente de conversación, más allá de la temporalidad y las plantas que distancian a uno y otro.

Trayectoria

Desde 1995 Villegas realizó muestras individuales y participó de exposiciones colectivas en diversas galerías e instituciones culturales de Rosario y Buenos Aires, así como de salones y bienales en los que su trabajo fue merecedor de premios y recompensas. Del mismo modo, participó en ferias de arte contemporáneo como la de Shanghai en China; Art Madrid en España y arteBA en Buenos Aires, entre otros eventos.

Su obra integra las colecciones del Museo Castagnino+macro, la Asociación de Intercambio Cultural Argentino Norteamericana, la Fundación Cultural Teatro El Círculo de Rosario, la Fundación Telefónica de Argentina de Buenos Aires y el Museo Antropológico de Arte Contemporáneo de Guayaquil, en Ecuador; también se encuentra representado en colecciones privadas de Lyon, Francia; de Madrid, España; de Santiago de Chile; de Zurich, Suiza; de Shanghai, China.