Cultura y Libros

Libros nuevos

Domingo 08 de Julio de 2018

Una mujer que escribe a golpes de puño

Teoría King Kong, de Virginie Despentes. Random House, 176 páginas, $229.

"Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica, pero también para los hombres que no tienen ganas de proteger, para los que querrán hacerlo pero no saben cómo, los que no son ambiciosos, ni competitivos, ni la tienen grande. Porque el ideal de la mujer blanca, seductora, que nos ponen delante de los ojos es posible incluso que no exista", dice Despentes. Una bomba.



La urbe en horario nocturno: oscuridad pura

Como en la noche, de Edgardo Castro. Planeta, 144 páginas, $249.

"Para ser poeta hay que tener mucho tiempo:/ horas y horas de soledad son el único modo/ para que se forme algo, que es fuerza, abandono,/ vicio, libertad, para dar estilo al caos". Así dice Pier Paolo Pasolini en su poema Al príncipe, texto que se hace presente al leer este duro libro. Edgardo Castro escribe ―filma, baila― poniendo el cuerpo: por eso conmueve a fondo. En estos relatos la palabra no está exhibida: es un fluido más. Y a veces, moja al lector.



Los cuentos completos de una ensayista brillante

Declaración. Cuentos reunidos, de Susan Sontag. Random House, 352 páginas, $429.

Susan Sontag suele ser recordada ante todo por sus ensayos inquisitivos, analíticos y valientes, adelantados a su tiempo. Pero aunque su producción ensayística fue más extensa y frecuente, y solo de forma intermitente se asomó a la ficción, es precisamente en los cuentos donde la escritora mostró su lado más íntimo: "La sala de estar está bien para los ensayos, pero los relatos hay que escribirlos en el dormitorio", solía decir. Declaración reúne la totalidad de su obra cuentística.




La faceta más compleja del gran Roberto Bolaño

Amberes, de Roberto Bolaño. Alfaguara, 128 páginas, $349.

A caballo entre la narrativa y la prosa poética, Amberes se compone de 56 fragmentos, 56 balas perdidas cuyo objetivo permanece oculto al lector. Como pequeños fogonazos sin orden ni concierto que solamente insinúan la existencia de una luz más cegadora, los recuerdos y divagaciones que, en voz de distintos personajes , llenan estas páginas, nos hablan de jorobados, drogas, prostitutas, películas, escritores sin palabras, asesinatos, asesinos y asesinados. Un Bolaño de pura cepa.


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