Cultura y Libros

La Editorial Municipal sale del closet con una antología LGBTI

Se lanzó Historieta LGBTI, antología que reúne diez relatos ilustrados de diversidad sexual seleccionados en el marco de un concurso nacional. La niñez trans, la bisexualidad, las lesbianas, el amor heteroflexible son algunas de las representaciones que entran en escena, corriendo del centro a la tradición gaycéntrica de la historieta argentina.

Domingo 19 de Noviembre de 2017

Si desde siempre el mundo de la historieta estuvo asociado a lo masculino y las convenciones que reúnen a los hacedores de tiras y viñetas siempre se orientaron a un público varonil, algo por estos tiempos parece estar cambiando. Las mujeres copan desde hace algunos años el cómic. No sólo con trazo propio sino dándoles voz a personajes femeninos que salen de los márgenes para convertirse en las protagonistas. Parte de este fenómeno con cierta actitud punk y feminista se asoma en Historieta LGBTI, el último lanzamiento de la Editorial Municipal de Rosario (EMR), cuyas autoras son en su mayoría mujeres.

"Se nota que hay sensibilidad en cada uno de los trabajos, no hay estereotipos ni fantasías tradicionales. En su mayoría son temas actuales, algunos de los cuales leímos hasta hace poco en los diarios", dice Martín Clapié.

La antología está compuesta por diez historietas que fueron las ganadoras de una convocatoria nacional abierta en mayo de este año donde se presentaron cincuenta trabajos de todo el país que fueron evaluados por un jurado compuesto por Mariela Acevedo, licenciada en Comunicación Social y doctora en Ciencias Sociales por la UBA, becaria del Conicet, coordinadora de la revista de historietas Clítoris; Max Cachimba, ilustrador y artista plástico, y Diego Trerotola, programador y crítico, colaborador de la revista El Amante y Página/12, programador junto a Fernando Martín Peña y Albertina Carri del Festival Asterisco, que una vez al año se dedica al cine LGBTIQ.

Según contó Juan Manuel Alonso, de la Editorial Municipal de Rosario, la iniciativa surgió del Área de Diversidad Sexual. Al principio, la intención estaba puesta en producir un material en clave de poesía. Pero los editores hicieron una contrapropuesta o, más bien, redoblaron la apuesta. "Veníamos indagando en el género de la historieta con otras producciones y nos pareció mucho más tentador. Quedamos sorprendidos no sólo de la cantidad sino de la calidad de las producciones recibidas. Hoy nos da mucho orgullo haberlo editado desde el municipio", dice Alonso. Y no sólo las propuestas estéticas que llegaron estaban a la altura del concurso, también aportaban a la diversidad, que era la otra pata central del llamado.

Un dato que no parece casual es que la mayoría de las autoras seleccionadas sean mujeres (siete sobre diez). Eso es, por un lado, el testimonio del momento que atraviesa la historieta en el país y, por otro, el reflejo de la potencia del movimiento de mujeres que también habla a través de estas tiras.

Para Diego Trerotola, miembro del jurado, la presencia de tantas chicas en la antología no pasa desapercibida. Tanto es así que el fenómeno parece augurar un nuevo paradigma a partir de esta antología. "Antes la historieta LGBTI estaba muy ligada a lo gay y no había tanta historieta lésbica y trans. Y digamos que el gaycentrismo es un problema importante que atraviesa la cultura LGBTI, porque si se quiere le da una presencia bastante machista a la comunidad", explica Trerotola.

Es así que, casi sin proponérselo, este material rompe con ese patrón a tal punto que hay una sola historieta gay en la compilación, y ese guiño permite abrir una variedad de miradas diferentes y no de un modelo único.

Las historietas publicadas son Receta para hacer una drag queer de Maia Debowicz y Lucas Fauno Gutiérrez, La vida es corta de Julia Inés Mamone y María Ibarra, Amarcord de Natalia Novia, El muelle de Gaspar Aguirre, Muñeca rota de Román Sovrano, Elogio de la duda de Julia Barata, Fabulosa El Dorado de Paula Suko, Quiero saber si tengo algo mal de Gonzalo Agüero, Ding Dong de Sofía Álvarez y Sabelo que sí de María Ignacia Vollenweider.

Chicas que gustan de chicas, la niñez trans contoneada en una historia sobre patines, chicas que salen con chicos pero también con chicas y hacen que el amor libre y la bisexualidad se entrelacen, lesbianas que se hacen activistas, un chico gay que conoce a una chica trans a la salida de un boliche, una torta de potrero que evoca a la de Higui (Analía De Jesús, conocida como Higui por su gusto por el fútbol y su parecido con el arquero colombiano René Higuita, que estuvo detenida acusada de homicidio tras haberse defendido de un ataque sexual), un adolescente que llega a un consultorio médico porque nota algo raro: le crecieron las mamas. Esas son algunas de las viñetas que conforman esta antología, y que hacen de este libro de cien páginas un abanico colorido (no sólo por los trazos de crayones y marcadores) y nada encorsetado de identidades que dialogan entre sí de una historieta a otra.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario