Cultura y Libros

Don Quijote y la Muerte

"Devaneos del flaco hidalgo mientras se está muriendo"

Domingo 31 de Diciembre de 2017


Fernando Birri

Estoy muriendo.

Lo sé.

Porque entreabro mis ojos

y veo frente a mí la realidad.

Esa enemiga.

Esa perra flaca

y gruñidora.

Buenos amigos me fueron

los sueños.

Y el más fiel,

el delirio.

Sancho, Sancho

en cualquier lugar tú te encuentres

ahora

no llores esta hora.

Tú ganaste.

Y cuando tú me decías:

"¡Son molinos!"

Yo lo sabía muy bien.

Pero quería mostrarte

—no demostrarte,

mostrarte—

a ti que eras redondo

como el mundo,

a ti que eras el mundo,

el valor de la metáfora.

Molinos o gigantes,

brazos o aspas,

¿qué diferencia pasa

entre el fulgor de mi ojo

que se extingue

y aquella otra estrella,

Dulcinea,

muerta ha millones de años

que aún me sigue guiando?

Sancho, Sancho,

tu eres la verdad,

yo la mentira.

Pero cómo,

quién,

dónde,

se explica

que con mi muerte

se te va la vida.

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