..

Cuando el trabajo y la solidaridad le cambian la cara a una escuela de Cabín 9

Padres, vecnos y miembros de una organización embellecieron el edificio donde funcionan nada menos que cinco establecimientos educativos, con más de 2 mil alumnos.

Domingo 09 de Marzo de 2014

Hay alegría en la escuela 1.209 Provincia de Chaco, del barrio Cabín 9 de Pérez. El establecimiento empieza a ofrecer lentamente una cara más luminosa en medio de las muchas carencias de infraestructura, gracias a la iniciativa de un grupo de vecinos, trabajadores y militantes de una agrupación sindical dispuestos a colaborar, que a pura solidaridad le quitaron horas a su descanso para recuperar y embellecer con colores vivos las oscurecidas y abandonadas paredes de un predio en el que funcionan, simultáneamente, durante cada año lectivo, nada menos que cinco establecimientos educativos.

Es el primer día de clases en esta escuela fundada en 1972, y las paredes blancas y amarillas se muestran orgullosas a esos mismos padres que durante enero y febrero, con la colaboración de directivos, docentes, porteros y militantes de la Agrupación 16 de Abril del Sindicato de Recolección dedicaron cada sábado a limpiar y pintar las galerías y otras instalaciones.

Contenidos ante la novedad, los chicos casi tan peinados y relucientes como las maestras, todavía no tocan las paredes en las que hasta hace poco predominaba el tono opaco de la suciedad.

Carlos Cardozo, un vecino militante y Julio Vallejos, el líder de la Agrupación 16 de Abril, un lineamiento del Sindicato de Recolectores, son los propulsores de esta iniciativa. Los dirigentes dialogaron con este diario. Cardozo es el vocero y más entusiasta militante de la iniciativa. "Somos de una agrupación que viene haciendo este tipo de trabajos aquí en Pérez y también en otras localidades y queremos agradecer a nuestro secretario Marcelo Andrada por el apoyo a nuestro trabajo y a esta tarea en particular".indicó.

Con ganas. "Esto consistió en reunir a algunos padres con ganas de colaborar sumados a la voluntad nuestra. Nosotros somos todos laburantes y después de nuestros trabajos nos hacíamos tiempo como para participar. Los sábados la escuela está abierta porque funciona el comedor, y el número de gente depende mucho de los horarios de trabajo de cada uno, pero somos unos 10 ó 15 y a ellos hay que sumar a las esposas y a otras mujeres del barrio que buscan dar una mano", señaló Cardozo, quien agregó: "Queremos seguir cambiándole la cara a esta escuela, que está bastante abandonada, porque los gobiernos saben de los problemas que hay aquí, pero miran para otro lado. Tenemos la posibilidad de seguir aportando, así que ya estuvimos hablando con la directora para seguir trabajando, a ver si cada sábado podemos dejar un salón terminado y así avanzar".

A su vez, el máximo referente de la agrupación, Julio Vallejos, se refirió a la obra que desarrollan en la zona. "Pintamos esta escuela, la comisaría, la escuela 129. Queremos colaborar con la ciudadanía. Por ahí los Estados provincial y municipal nos cierran la puertas por diferencias politicas o ideológicas cuando uno lo que quiere es sacar las cosas adelante".

Ellos creen que dialogado con las autoridades se podrían hacer muchas cosas, ya que "hay muchas falencias en el barrio pero no hay respuesta", dijo José Luis Murga, uno de los hombres, en tanto que dos de las mujeres que participaron en esta primera etapa de la restauración del edificio, Laura Mancuello y Karina Velazco, abundaron: "Queríamos que los chicos empezaran las clases con una cara nueva, porque la escuela estaba hecha un desastre e hicimos lo que pudimos. Los directivos y las porteras colaboraron. Queremos que la gente se arrime y nos acompañe", señaló Laura, que tiene dos chicas en la escuela; una en la primaria y otra en el secundario.

Lo que falta. Sin olvidar todo lo que falta hacer en una zona donde la pobreza y la precariedad se manifiestan en la falta de infraestrutura y en la sobreabundancia de inseguridad, Alba Díaz, directora de la escuela, expresó a LaCapital que la labor de los padres y los militantes del Sindicato de Recolección "para nosotros es una ayuda muy grande, porque ellos nos brindaron todos los materiales y la mano de obra. Hacía años que no se hacía una pintada general, y con esto ha cambiado totalmente la percepción de la escuela".

La directiva enumeró que en realidad lo que "más se necesita es la terminación del edificio de la escuela secundaria", en referencia a una gigantesca estructura sin terminar ubicada al costado de las vías, "porque hace nueve años que está en construcción. Si bien licitan, se caen las licitaciones o las empresas quiebran. Esas obras corresponden al plan de las 700 escuelas de la Nación y realmente para nosotros es más que urgente la terminación de ese edificio, porque en el nuestro no pueden convivir más la primaria con la secundaria; los segmentos de chicos tienen necesidades distintas y por eso necesitaríamos ese edificio terminado”.

   A su vez, Ricardo Castillo, docente del establecimiento que recorre las intalaciones de la mano de uno de sus pequeños alumnos, destacó no sólo la muy particular historia de esta escuela, profundamamte unida a la tragedia de la dictadura. También explicó por qué es “la escuela más grande de la provincia. Aquí —indicó— concurren mas de 2 mil alumnos diariamente. Cada grado tiene numerosas divisiones y en este edificio conviven cinco establecimientos de niveles y propuestas diferentes; la escuela primaria 1.209 Provincia de Chaco; la secundaria 574; la Eempa Nº 1.325 Raúl García; la Primaria Nocturna 6754 y el Centro de Capacitación Laboral para Adultos (Cecla) Nº 32.

   Al borde del hacinamiento, la escuela necesita descomprimirse para mejorar y, segun se indicó, los secundarios funcionan con horarios disminuidos y el edificio necesita, entre otras cosas, reparaciones de techos y la construcción de más baños e instalaciones sanitarias adecuadas para tal cantidad de alumnos y personal.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario