Crece la energía solar en Argentina: más allá de conciencia ambiental, una decisión económica

12:58 hs - Lunes 18 de Mayo de 2026

La energía solar en Argentina era, hasta hace algún tiempo, una de las tantas fuentes alternativas de energía. En los últimos años, sin embargo, distintos sectores adoptaron la energía solar, impulsados por una cuestión ambiental pero además por la necesidad de reducir costos y ganar previsibilidad energética.

Marcos, socio-gerente de Sunrise Energía Solar, firma con más de 600 instalaciones en el país, analizó en diálogo con La Capital el crecimiento de la energía solar en el país y explicó cómo se utiliza no solo en hogares sino incluso en industrias y el agro. En ese marco, aportó algunos casos concretos que marcan tendencia.

—¿Qué está pasando hoy con la energía solar en Argentina?

—Hay un cambio muy claro. Antes la energía solar era vista como algo “innovador” o incluso lejano. Hoy es una decisión económica. Empresas, productores y familias están buscando reducir su dependencia de la red y estabilizar sus costos.

—¿Qué contexto aceleró esa adopción?

—Cuando tenés tarifas variables y cierta incertidumbre, generar tu propia energía pasa a ser una ventaja competitiva. Además, los precios de los paneles solares se encuentran en mínimos históricos, lo que permite recuperar la inversión inicial en pocos años con el ahorro generado.

—¿La energía solar es solo para grandes empresas?

—Para nada. Ese es uno de los mitos más grandes. Hoy hay soluciones para todos: hogares, campo e industria. Lo importante es dimensionar bien cada sistema según el consumo. En hogares, muchas veces el disparador no es solo el ahorro, sino la tranquilidad de no depender totalmente de la red.

—¿Qué ahorro implica el uso de este tipo de energía?

—Los sistemas actuales permiten cubrir gran parte del consumo diurno y generar ahorros significativos, incluso de hasta el 70% dependiendo del uso.

El caso Bella Vista

Si de ejemplos se trata, en el caso hogar destaca por confort y autonomía una casa en Bella Vista. Es uno de los ejemplos más claros de paneles solares en casas particulares y está en el barrio El Lago, en Bella Vista. Se trata de un sistema híbrido de aproximadamente 10,35 kWp, diseñado no solo para ahorrar, sino también para garantizar autonomía frente a fallas de red.

Algunas claves del caso: generación propia de energía, sistema híbrido con respaldo y mejora en el confort térmico

La situación del agro y la industria

"El agro fue uno de los primeros sectores en adoptar energía solar de forma masiva. Tiene una ventaja clave: muchas veces está en zonas donde la red es limitada o inestable”, subraya Marcos.

Un buen ejemplo en el agro es en Baradero, un establecimiento del sector avícola que implementó un sistema solar para optimizar su consumo energético. En este tipo de operaciones, donde el consumo es constante y crítico, la energía solar permite reducir costos sin afectar la producción.

“En el agro, el impacto es directo. Bajás costos operativos y además ganás independencia energética”, resalta.

En este caso, las claves fueron la reducción del consumo eléctrico, la mejora en eficiencia productiva y el hecho de que es un sistema adaptado a demanda constante.

El impacto estimado puede medirse en ahorro energético (60% + 20% vendido a la red) y en tiempo de recupero (3,5 años).

“En la industria ya estamos viendo un cambio fuerte. Antes era algo más exploratorio, hoy es estratégico. Las empresas buscan previsibilidad y competitividad”, plantea Marcos.

Un caso destacado en lo relativo a industria es una instalación de paneles solares en Aperam SA, empresa ubicada en Tortuguitas, Buenos Aires. Se instaló una solución de aproximadamente 81 kW, diseñada para integrarse directamente al consumo productivo.

Estos sistemas funcionan en paralelo con la red, lo que permite que la energía solar generada desplace el consumo eléctrico tradicional. “Durante el día, la empresa consume su propia energía. Eso impacta directamente en la factura y en la estructura de costos”, aclara.

Las claves de este último caso son la integración directa con la operación industrial, la reducción del consumo de red y el hecho de que es un sistema escalable.

“Todos estos casos tienen en común que la energía solar se adapta. No hay una única solución. Podés empezar con algo chico, escalarlo, combinarlo con respaldo… lo importante es que ya funciona en todos los segmentos”, destaca.

Una tendencia que se consolida

La energía solar en Argentina está atravesando una etapa de consolidación. Lo que antes era una decisión impulsada por la sustentabilidad, hoy se apoya en tres factores concretos: la reducción de costos, la previsibilidad energética y la autonomía operativa.

Desde hogares hasta industrias, pasando por el agro, la energía solar dejó de ser una solución de nicho. “Hoy el que instala energía solar no lo hace solo por conciencia ambiental. Lo hace porque cierra económicamente”, concluye Marcos.