Sábado 28 de Noviembre de 2009
Rufino.— Una tragedia conmovió ayer a esta ciudad del sur santafesino. Cinco
vecinos murieron en forma instantánea en un violento choque entre un Chevrolet Astra y un camión a
la altura del kilómetro 591 de la ruta nacional 33; a la altura de la localidad de Sancti Spiritu.
Todos los ocupantes del Astra fallecieron, entre ellos el titular del Centro Comercial e Industrial
de Rufino, Walter García, mientras que el chofer del vehículo pesado sufrió algunas heridas leves.
Gran conmoción en la ciudad por la tragedia.
Al cierre de esta edición, se aguardaban los cuerpos desde la morgue de
Venado Tuerto para darle sepultura. La conmoción se sintió en las calles de la ciudad y en los
contestadores de la radio. Muchos recordaban la lucha de García por lograr la ansiada autovía
Rosario-Rufino. Además señalaban que la ciudad vivió un hecho conmocionante hace casi un año cuando
un papá y sus dos hijos de 17 y 9 años perdieron la vida en un accidente en la localidad de Murphy.
El accidente se produjo en el momento en que caía en la zona una lluvia
torrencial, cuando un Chevrolet Astra color verde oscuro, patente DPZ 191 chocó de frente con un
camión Mercedes Benz cuyo conductor es oriundo de la localidad de Ameghino. El chofer, Javier
Antonio García (37) fue derivado a un nosocomio de la zona aunque su estado no revestía gravedad.
Iba en dirección a Rufino desde Venado Tuerto y en el chasis transportaba un toro.
Visibilidad escasa. Todo se desencadenó en la mañana de ayer (aproximadamente a las 10 horas)
en una zona de curvas. Al parecer el auto se incrustó de frente contra el camión como consecuencia
de la escasa visibilidad. La ruta permaneció cortada durante algunas horas y para rescatar los
cuerpos dentro del vehículo tuvieron que trabajar dotaciones de bomberos de Sancti Spiritu y Venado
Tuerto.
En el Astra se dirigían Walter García y su esposa Marta Castro (46),
Liliana de Ciuna (45), Iris Viviana Gota (40) y Rubén Gota (63) quienes fallecieron prácticamente
en el acto. Según fuentes policiales, el matrimonio García se dirigía a Rosario para asistir a la
graduación de su hija.
Walter García era integrante de la Cooperativa Rufihna (molino harinero)
y presidente del Centro de Comercio e Industria (CCI) de Rufino. Era una persona muy respetada en
el ámbito empresarial de la región. Tenía junto a otros socios un molino harinero que funcionaba
como cooperativa.
“Un laburante”. El periodista rufinense Hugo Basso recuerda a García como “un
hombre muy luchador, un laburante que logró reabrir un molino harinero formando una cooperativa con
ex trabajadores de una planta que funcionaba en la ciudad y fue cerrada. Esa planta producía la
harina Trigaglia, pero fue cerrada. El, junto a otros trabajadores, volvieron a ponerla en marcha
desde el año 2003. Allí producían la harina Rufinha”.
Ese empuje fue el que lo llevó hasta la presidencia del Centro Comercial
e Industrial de Rufino. Hace aproximadamente dos años, Walter García fue elegido para presidir la
institución por la amplia mayoría de sus colegas empresariales. “El molino harinero estaba en
su esplendor y trabajando muy bien”, detalló Basso.
Semanas atrás, y como consecuencia de su actividad al frente del CCI,
García mantuvo un contrapunto con sectores sindicales de la ciudad y la región. Es que había
circulado la versión que el CCI de Rufino iba a implementar un registro de empleados conflictivo,
hecho que finalmente nunca se llevó a cabo. “El nunca hubiese puesto en funcionamiento ese
registro”, remarcó Basso. l