Lunes 26 de Julio de 2010
En Alem y Cerrito funciona un lavadero, como en muchos otros puntos de la ciudad, que sufrimos y bancamos entre todos. Esto es posible gracias a la ausencia de quienes deben controlar y potenciado con la presencia de dueños irresponsables de vehículos, que usufructúan un servicio con pleno conocimiento de que se violan leyes y ordenanzas perjudicando a otros ciudadanos.
La circulación peatonal se encuentra interrumpida por automóviles estacionados, no solo en esa vereda, además ocupan la vereda de enfrente, frente a la Escuela de Cadetes de Policía, con unidades esperando turno para ser lavados o a la espera de que su propietario pase a retirarlo.
Es una gran playa de estacionamiento que pagamos entre todos, junto al derroche de miles de litros de agua utilizados sin control, que también pagamos. Esto además en detrimento de muchos puntos de la ciudad que carecen de presión o volumen necesario de este preciado líquido. Un caso patético de falta de solidaridad y de “sálvese quien pueda”.