..

Cerca de 200 mil personas participaron en la XVI peregrinación a San Nicolás

Unas 200 mil personas peregrinaron desde Rosario hasta el santuario de la Virgen de San Nicolás, ubicado en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde participaron hoy en una misa central. Monseñor Mollaghan rezó e n su homilía por “los sin casa, los que están en la droga y los más necesitados”.

Domingo 14 de Septiembre de 2008

San Nicolás.- Unas 200 mil personas peregrinaron desde Rosario hasta el santuario de la Virgen de San Nicolás, ubicado en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde participaron hoy en una misa central.

La mayoría de los fieles partieron en el mediodía de ayer  bajo un sol radiante y efectuaron paradas en Pueblo Esther, Arroyo  Seco, Pavón y Villa Constitución.

Tras recorrer 62 kilómetros, en lo que fue la XVI peregrinación Rosario-San Nicolás, participaron en una misa central oficiada por monseñor José Luis Mollaghan.

Unas 500 personas, junto a jóvenes de distintas parroquias del Gran Rosario, colaboraron en la organización de la marcha, que  fue acompañada por seis ambulancias, policías de las Unidades Regionales II y VI, y miembros de Bomberos Voluntarios de varios destacamentos.

La XVI peregrinación fue concretada con el lema Misioneros de la vida al estilo de María, en medio de los festejos anticipados por el 25 aniversario de la “aparición” de la Virgen del Rosario de San Nicolás, que se cumplirá el próximo 25 de septiembre.

En su homilía, el arzobispo de Rosario rezó por “los sin casa, los que están en la droga y los más necesitados”.

“Hoy, aparecen muchas dificultades en la vida social: se  desmerece el valor de la vida, sufrimos la inseguridad, no se valora  suficientemente a la familia y al matrimonio”, sostuvo.

En ese sentido, dijo que “muchos tienen necesidades materiales que no siempre no son reconocidas”.

“Muchas veces nos sentimos limitados para actuar como cristianos, como si la postura de ser cristiano mereciera por sí misma una limitación o como si se quisiera reducir el ámbito espiritual y  moral solamente a lo privado”, expresó.

“La condición de ser ciudadanos de un municipio, de una provincia o de una nación no nos quita el derecho de hablar y de actuar  con convicciones que brotan de la fe y de nuestra doctrina”,  concluyó. (DyN)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario