Martes 23 de Mayo de 2023
Se erigió en el comodín preferido de Miguel Russo. En una pieza fiable. Juan Komar está revirtiendo la pálida imagen que exhibió en su etapa inicial en Central. El experimentado entrenador hizo eje en el defensor ni bien retornó al club y comenzó a elaborar un plan de recuperación. No solo comprendió que el exTalleres era un jugador potable sino que además tuvo en claro que como patrimonio institucional debía revalorizarlo para poder ponerlo otra vez en valor y consideración deportiva. Fue así que en lo que va de la Liga Profesional está teniendo participación activa cada vez que el DT hace un retoque en el fondo. Sea para reforzar o reemplazar alguna figurita. El presente indica que este miércoles saldrá en la foto principal cuando el canalla debute en esta nueva edición de la Copa Argentina ante Central Norte de Salta, por los 32avos de final. El cuerpo técnico auriazul evalúa con muchísima atención preservar a Carlos Quintana, pese a la evolución que mostró el jugador en las recientes prácticas. Como el Pelado no se recuperó de la lesión en el hombro derecho, en Arroyito no están dispuestos a exponerlo a una posible lesión mayor. Por lo tanto, quien estará desde el vamos en San Nicolás será el rubio zaguero central. El mismo que cada vez que está en campo suma votos de confianza a nivel interno y externo.
El caso Komar es notorio. Llegó de Talleres por expreso pedido del Kily González. Central invirtió, según informó oficialmente el propio club cordobés, “1.8 millón de dólares y el 35% del pase del juvenil mediocampista Rodrigo Villagra”. Pero su inicial estadía en Arroyito terminó siendo para el diván.
Pese a la banca del Kily, el defensor mostró una notoria falencia para adaptarse al mundo canalla. Con Carlos Tevez tuvo participación pero también fue con más sombras que luces. A eso hay que sumarle que rápidamente se transformó en uno de los apellidos más resistidos por el pueblo auriazul. Eso también afectó su normal desenvolvimiento en cancha.
Parecía que este 2023 sería un calco del año anterior. Pero no. Con el renovado cambio de autoridades en la comisión directiva y la acertada designación de Miguel Russo al frente del plantel profesional, el más favorecido terminó siendo el propio zaguero central. El técnico tuvo una charla con él, como también con otros profesionales, cuando arrancó este ciclo. El inicio de la pretemporada mostró un cambio de aire en todo aspecto en Arroyito.
Aunque para Komar fue un bálsamo de tranquilidad contar en el plantel con un técnico con real espalda y marcada experiencia en campo hostil. Fue así que el zaguero comenzó a entrenar y a entrar en sintonía con el devenir de los días. No solo con lo que pretendía Russo sino además con su juego. Fue ganando confianza y poco a poco se ensambló en la última línea sin problemas.
Pudo archivar en un par de encuentros todo lo magro que había escrito en la pasada campaña. Incluso, cada vez que ingresa brinda una especie de garantía que le genera a la comunidad canalla cierta dosis de tranquilidad. Supo cambiar resistencia por aprobación merced al trabajo de orfebre del actual entrenador de Central.
Komar está ante una nueva oportunidad deportiva de mostrarse. Todavía no fue oficializado para el partido de este miércoles contra Central Norte en el estreno de la Copa Argentina. Pero como Carlos Quintana aún padece una leve lesión en el hombro derecho (tiene una lesión grado 1 acromio-clavicular), el cuerpo técnico optaría por dejar al Pelado sin actividad así puede llegar al encuentro contra Banfield el próximo lunes 29 (a las 19), por la 18ª fecha de la Liga Profesional.
Y es ahí donde cobra luz propia la chance del rubio defensor entre los titulares nuevamente. Como sucede en realidad cada vez que Russo lo necesita. Se convirtió en un leal soldado para cubrir la retaguardia ante alguna eventualidad mientras recupera además el ritmo y brillo que supo tener en Talleres.