Cartas de lectores

¿Y por quéno a mí?

La queja nunca fue amiga del Negro Fontanarrosa, cuando muchos pensaban que su enfermedad era una condena injusta para su genio, el solía decir "por qué no a mí", todo un ejemplo de lucidez.

Lunes 27 de Noviembre de 2017

La queja nunca fue amiga del Negro Fontanarrosa, cuando muchos pensaban que su enfermedad era una condena injusta para su genio, el solía decir "por qué no a mí", todo un ejemplo de lucidez. Aunque a veces la queja se necesita para reclamos, en general es inconducente para soluciones. Sabemos que no hay recetas de consuelo para quienes han sufrido grandes tragedias. Amigos y familiares de las victimas de los recientes sucesos en el mar, por ejemplo, están, con toda razón, destrozados, abatidos y quizás algunos preguntando a la Providencia ¿por qué a mi?. No hay respuesta lógica, sólo aquella frase del Negro que puede servir cuando creemos, sin fundamento, que todo ha sido un castigo dirigido. El lamento se entiende como consecuencia del dolor y en ocasiones puede prevenir que se repitan desgracias, pero no borra lo sucedido. "Prohibido quejarse" no parece una buena frase para quienes padecen, pero sugiere reflexionar sobre nuestras actitudes frente a los infortunios. Pablo Neruda decía también "Queda prohibido llorar sin aprender y sin haber comprendido que la vida lo que da, también te lo quita". La resignación no necesariamente es pasividad, ya que después de asumir los hechos se puede —con más claridad— buscar justicia o aceptar lo inevitable. Es sabido que muchos sobrevivientes de genocidios o guerras, haciendo comparaciones, terminan agradeciendo por seguir con memoria y entendimiento. Violeta Parra así lo expresó en "Gracias a la vida". Aunque algunas creencias ofrecen explicaciones que conforman, creo que vale tener una cosmovisión realista de nuestro mundo y de su interrelación humana. Deseo compartir el siguiente mensaje de la escritora polaca Wislawa Szymborska (1929-2012, Nobel 1996) que dirigió a todos los sobrevivientes de su país y que resume en un poema sin caer en lo naif: "Pudo ocurrir. Tuvo que ocurrir. Ocurrió antes. Después. Más acá. Más allá. No te ocurrió a ti. Te salvaste porque fuiste primero. Te salvaste porque fuiste último. Porque sólo. Porque la gente. Porque la izquierda. Porque la derecha. Porque llovía. Porque la sombra. Porque era un día soleado. Por suerte había un bosque. Por suerte no había árboles. Por suerte un riel, un garfio, una tabla, un freno, un marco, una curva, un milímetro, un segundo. Por suerte en el agua flotaba una navaja. A causa de, y sin embargo, a pesar de. ¿Qué hubiera pasado si la pierna, la mano, por un paso, por un pelo de la coincidencia? ¿Estás pues? ¿Directo del instante recién abierto? ¿Un solo ojo en la red y tú por ese ojo? No termino de admirarlo, de callarlo. Escucha, que rápido me late tu corazón". Queda claro que los lamentos por temas personales, aunque comprensibles, no trascienden mucho; en cambio si son para mejorar la condición humana y su contexto adquieren mayor dimensión como algunas canciones de protesta, así pensaba Eladia Blázquez cuando escribió "Honrar la vida".

Omar Pérez Cantón


Sobre la reforma laboral

Desde la revolución industrial, con la creación de empleos, empieza a gestarse una gran grieta entre el capital y el trabajo que perdura hasta ahora. El capital buscando achicar el costo laboral para obtener más ganancias y el trabajador tratando de obtener más sueldos y más conquistas sociales, sin importar cómo le vaya al empresario, esto sucede en ambos casos. Hoy que se habla de cambios para ser más competitivos, quienes son competitivos son un taxista, un cuentapropista, un verdulero, porque sabe que está trabajando para él y cuanto más dedicación y esmero le ponga a su trabajo, más va a ganar y así poder progresar. Ya no existe aquel obrero que trabajaba 40 años en una empresa y adaptaba su vida a lo que cobraba. Porque hoy las empresas no les dan participación a los obreros para que ellos sientan que son parte de la misma. Hay que cerrar esa grieta de más de 200 años. Cuando digo participación, me refiero en el directorio, para tener injerencia en las decisiones del destino de esa empresa. El porcentaje de participación será motivo de estudio y acuerdos, incluso las acciones de participación podrían ser pagadas por los obreros. Los beneficios que surgen de la relación laboral no necesitarán mantener una burocracia sindical, a lo mejor sí como obra social. Pero los obreros tendrán un representante elegido por ellos, el que haga cumplir un estatuto creado entre la empresa y los obreros para lograr mejorar la producción y así poder hacer de la empresa un ente competitivo, redundando en mayores ganancias y progreso para todos, empresa y obreros. Esto acabaría con el conflicto permanente, ya que es la razón de ser del sindicalismo. Esto es comprobable, ya que gremios que están en mejores condiciones que el resto (ejemplo Camioneros) tienen conflictos siempre. Las empresas deberán capacitar al trabajador en tareas diferentes para poder sacarlo de esa tarea repetitiva y aburrida creada por Ford. Y como esto, mucho más. Redundando en mejor nivel de vida de los trabajadores, encontrando éstos la verdadera cultura del trabajo, que es trabajar con alegría.
Roberto Loria
DNI 6.045.248

En defensa de los Ginkgo Bilobas

Como es de público conocimiento, se está realizando la restauración del Palacio Vasallo, sede del Concejo Municipal. En la misma se decide la extracción y retiro de los árboles de la vereda de calle 1º de Mayo que se hallan frente al edificio (ordenanza Nº 9784). El Ginkgo Biloba es un "fósil viviente", es única especie en su género (después de un año del estallido de la bomba en Hiroshima, un viejo Ginkgo empezó a rebrotar, por eso es considerado "portador de esperanza"), llega a ser muy longevo, su coloración amarilla en otoño es muy llamativa y además cuenta con innumerables propiedades farmacológicas, tiene un crecimiento muy lento. Estos ejemplares (cinco) de calle 1º de Mayo tienen alrededor de 30 años, están en buenas condiciones a pesar de las limitaciones de crecimiento que tienen en una vereda. Además, corresponden a una plantación realizada en la década de 1990. Los árboles son seres vivos que brindan múltiples beneficios a la calidad de vida de los habitantes. La ciudad de Rosario tiene como objetivo llegar al millón de árboles para el año 2030, para lo cual lanzó un plan de forestación que apunta a plantar 41 ejemplares por día durante el presente año. Existe además la ordenanza 5.682/93, de protección del arbolado urbano, y la 7.010/00, que habla de la categoría de "Árbol singular protegido", todas éstas bajo la ley provincial 9.004. Honorable Concejo Municipal de Rosario, por lo antes dicho, les pido que reevalúen y se replanteen el trasplante de los Ginkgos de la vereda del edificio del Palacio Vasallo.
Andrea Frete, técnica en parquizaciones

¿Quién quiere trabajar gratis?

Tengo un kiosco en bulevar Oroño 109. Desde hace un año ofrezco carga de tarjeta Movi. El fin de esta carta es comentarles a los usuarios lo que significa eso para el kiosquero. La mitad del crédito del pos para cargar es del kiosco (queda congelado), y la comisión es muy baja porque es un "llamador" según el contrato. Como no se cumple lo último enunciado, y no se puede cobrar comisión al cargar, en mi negocio exigimos una compra. El alquiler, electricidad, impuestos y sueldos del kiosco deben cubrirse con las ventas (la Municipalidad paga sueldos y electricidad para sus puestos de carga; nosotros cargamos las 24 horas sin ningún beneficio). Hoy llegó una carta documento firmada por "Ing. María Fabiana Cid", donde dice que me rescinden el contrato. Pregunto: ¿el perjuicio se lo ocasionan al kiosquero o al ciudadano que tiene un punto de carga las 24 horas, cuando en la zona no hay otro, y menos en esa franja horaria? Un kiosco se abre por necesidad, no por ser una buena inversión (el plazo fijo o Lebac son más rentables); sería bueno que los empleados municipales y los clientes que denuncian lo sepan. ¿Quién quiere trabajar gratis?
Gustavo García Palacios
DNI 33.139.002

Otras experiencias con sacerdotes

Luego de leer en esta sección, el último jueves, la carta titulada "A quien corresponda", que criticaba a la Iglesia porque no pudo conseguir un sacerdote para rezar en un velatorio, quiero compartir situaciones que viví recientemente. Estando mi madre internada en el sanatorio Plaza, me comuniqué con el párroco de Nuestra Sra. de La Merced (zona sur) pidiéndole si podía hacerle una visita. Esa tarde el padre Walter estuvo junto a ella, conversaron, propuso hacer juntos una oración y luego dio la unción del enfermo. A similar pedido, se llegó a bendecir a la mamá de una amiga, en un geriátrico. Él recorre geriátricos, haciendo un lío silencioso en los corazones de ancianos y del personal que los atiende. El padre Jorge, mencionado en la carta, tiene igual disposición para quienes van a la capilla San José (Hospital Provincial) en búsqueda de una palabra de consuelo y esperanza, además de convocar a grupos de todas las edades para fortalecer la fe. ¿Qué mejor lío que el producido desde el interior del ser humano? Recurrimos a la parroquia María Madre de Dios por un sacerdote para celebrar la misa por nuestras Bodas de Oro de egresadas. Allí fue, con el padre Pablo, de la parroquia Ntra. Sra. de la Guardia. Conocimos a los padres Fabián y Gonzalo, quienes hacen una extraordinaria misión en la villa La Lata y también con los niños y jóvenes de la calle. Esta sí es una respuesta al pedido del Papa de hacer lío. Lío que moviliza positivamente a una comunidad: niños que practican deportes, entre otras cosas. Comprendamos el dolor de la muerte, vivámoslo con la tristeza que embarga a cada uno, pero no generemos resentimiento en nuestro interior; al contrario, la devoción (a Jesús, a María, a los santos) es la que nos ayuda a vivir esa instancia y mantiene viva la fe. Difiere mi experiencia con lo acontecido a la señora Sandra. En algunos casos hablamos del mismo sacerdote, todos forman parte de la arquidiócesis de Rosario; celebran misa y mucho más. Cuando conocemos las obras que hacen silenciosamente, la perspectiva de la mirada nos acerca más a la Iglesia.
Marta González
DNI 6.377.300

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