Carta de lectores

Y nos acostumbramos

Miércoles 23 de Septiembre de 2020

Un día dejamos de salir a la calle a jugar y nos acostumbramos. Otro día, dejamos de salir a caminar por miedo y nos acostumbramos. Otro día, apareció el humo y nos acostumbramos a respirar el aire tóxico. Otro día, la pandemia, los barbijos, la falta de interacción social y nos acostumbramos. Cada día que pasa es otro que asfixia, que calla y somete. ¿Qué diferencia hay entre esto y dejar de estar vivos? Otro día, ¿y ya van 180? He perdido la cuenta de cuántos días pasaron donde deje de soñar, de sorprenderme y de tener esa experiencia de libertad cuando sentía el aire correr sobre mi cara y mi cuerpo, donde podía ser libre, decidía sobre mis acciones y la de los demás. Podía viajar. ¿Hasta cuándo vamos a soportar que otros decidan por nosotros? ¿De verdad somos tan sumisos para agachar la cabeza cada vez que nos reprenden? ¿Dónde quedaron esos niños que en la infancia no se conformaban con un “por que lo digo yo”? ¿Dónde quedaron esas generaciones que vinieron a cambiar el mundo? Cada vez veo más lejano todo, y lo más triste es que asomar la cabeza es un riesgo que todos queremos tomar pero que pocos se animan a llevarlo a la práctica.

Natali Rutstein

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario