Martes 07 de Octubre de 2008
Tras haber leído en La Capital sobre distintas actividades desarrolladas por las autoridades municipales con gran suceso, me permito reflexionar sobre las visitas guiadas por el Cementerio El Salvador. Alguien que tuvo la suerte de participar de la misma manifestó lo hermoso que resultó el rescate de la memoria, la pasión de la tarea, la emoción, el respeto por nuestra historia. Con todo respeto me permito a través de este medio solicitar y sugerir a esas autoridades una visita guiada por ejemplo al barrio Las Flores, con los vecinos, para conocer una ciudad interna oculta en donde no nos van a mirar grandes personajes desde un mural, como lo sostiene en la nota una lectora. Sí vamos a ver cientos de niños con hambre, sin educación, ni salud, sí llenos de tristeza y quizá con mucha bronca pues ellos no eligieron los ingresos del hogar en que nacieron, tampoco la educación de sus padres, no tuvieron la misma suerte que nosotros. Estoy seguro que cuando lo hagamos, vamos a ver esa realidad y quizás podamos tomar conciencia que la miseria del más triste nos tiene que llenar de vergüenza, en las villas viven hijos de Dios. Es inmoral que una comunidad que cree en la presencia real de Jesús en el pan y el vino consagrado en el altar, no puede dejar que a nadie le falte el pan y menos a los desposeídos. Por Dios, hagamos algo por nuestra cuenta, dejemos de echar culpas ajenas y no crucemos los brazos, combatamos la desnutrición infantil, los marginados sin escuela, ni salud, ni comida y lo peor sin esperanza y despreciados por la gran mayoría. Ellos y Dios nos lo van a agradecer.
DNI 6.034.077