Sábado 22 de Marzo de 2008
Un chico de 15 años fue detenido acusado de ser el coautor del asesinato del sindicalista Abel Beroiz, ocurrido en Rosario el pasado 27 de noviembre. Escaso margen para el asombro, ya que la sociedad actual vive saturada de escenas de violencia juvenil. Según unas estadísticas, en Estados Unidos un niño de diez años ha visto en su corta vida y a través del cine o la televisión un promedio de 15.000 muertes, 7.000 batallas y 25.000 heridas de bala. Algunos, influenciados por sus "héroes" de pantalla, llevan a la práctica lo que observan y a fuerza de repetirlo se convierte en un hecho cotidiano de lo más natural. Así se suceden los crímenes cometidos por criaturas. Para colmo los éxitos de taquilla, como "Rambo" o "Terminator", deben ser superados por otro éxito económico, y para ello debe haber más violencia y más sangre, pues si no la película resulta aburrida. Así, por ejemplo, en "Duro de matar II" se contabilizaron 247 muertes. ¿Estas son las enseñanzas que están recibiendo los niños? ¿Lo único que importa es que el negocio del espectáculo continúe redituando millonarias ganancias?
Carlos Alberto Parachú