Domingo 29 de Junio de 2008
Con mucha pena estamos notando los que trabajamos en la docencia que este flagelo de la violencia, que afecta a toda la sociedad, está llegando al lugar donde nunca tendría que haber llegado: la escuela. Quisiera plantear algunos interrogantes. ¿De dónde viene la violencia? ¿Por qué hay violencia? ¿Hay solución para este mal? En primer lugar la violencia que se puede apreciar es un síntoma de un mal mucho mayor y complejo. Porque lo que se ve en la escuela es consecuencia de algo que está afectando a toda la sociedad. Y como todo mal no se soluciona atacando el síntoma sino tratando de resolver la raíz de lo que produce. La violencia, como todos los males que aquejan a la humanidad, proviene del corazón del ser humano y es la consecuencia de un mundo que vive dándole las espaldas a su creador, es decir, a Dios. Por esta razón la única manera de erradicar estos males es a través de un cambio interior en las vidas de las personas. Es decir, que haya amor en lugar de odio, que haya solidaridad en lugar de egoísmo, que haya paz en lugar de conflictos, que haya armonía en lugar de discordias. Yo creo que para atacar la raíz del mal la única solución es volver a Dios.
Jorge Raúl Alonso
joralonsocont@hotmail.com