Domingo 10 de Febrero de 2008
Durante los fines de semana, la esquina de Paraguay y San Lorenzo se ha convertido en un ring utilizado por jóvenes que concurren a un boliche ubicado frente a un prestigioso hotel de nuestra ciudad. Todo tipo de vandalismo asoma en las madrugadas rosarinas en pleno centro de Rosario sin que las autoridades policiales y del gobierno tomen medidas. Botellas, palos, insultos y golpes por doquier son los elementos predominantes en ese escenario, mientras los vecinos pierden el sueño y horas de descanso, escuchando y observando cómo el alcohol y la droga estimulan a los protagonistas. El local, que en su momento creo fue clausurado, es caldo de cultivo para lo que después se transforma en una batalla campal en las cuatro esquinas. Por favor, señores del nuevo gobierno, no hagan lo mismo que el anterior, actúen rápidamente.
Pablo García