Sábado 23 de Febrero de 2008
La otra vez fue Olmedo, ahora Fontanarrosa. Recuerdo que aquella vez me encontraba en España por cuestiones laborales. Allí leí la nota que hablaba de que los rosarinos habían amanecido con la estatua del Negro atacada por vándalos. Ahora le tocó el turno al "mural" homenaje a Fontanarrosa. Bien, el motivo de mi carta es que por favor alguna vez la ciudad se saque la careta y deje de disimular. Que admita que, tanto el Ejecutivo como los demás órganos municipales, como la policía y como este mismo diario, ven en Rosario Central a su hijo predilecto, y en cambio, ven a Newell's Old Boys como un hijo no querido. En aquel momento se habló (en este mismo diario) de "un ñubelista resentido" como el autor de aquel hecho vandálico que desde ya repudio. A mí tampoco me gusta ver que la ciudad se pinte de rojo y negro o azul y amarillo. Viendo las ciudades de Europa que pude ver me doy cuenta que la nuestra es demasiado mugrienta. Pero si van a repudiar las pintadas, repudien todas. El día que volví de España fui al lugar de la estatua y la encontré restaurada, sin colores rojinegros. Por otro lado, vi la mítica locomotora emplazada desde quién sabe cuándo y que también es un símbolo de la zona, y tenía un enorme escudo de Central pintado en el costado. Del otro lado dice "canaya" y ahora fue pintada de azul y amarillo. Es el mismo acto de vandalismo; sin embargo, si no lo comento yo en estas líneas, el mismo diario que habló de "ñubelistas resentidos" no dijo nada al respecto. Finalmente, llegamos ahora al famoso "mural". Si hubiese sido pintado en algún otro lugar, por la Municipalidad y en homenaje al Negro (que pienso también que era genial), sería muy bueno. Sin embargo, no era más que una pintada partidaria, de alguien con un sentimiento futbolístico, por lo que encima de esa pintada se realizó otra con otros sentimientos de igual índole. Y si la gente de Central puede pintar tranquilamente ese lugar, como también toda la zona de la Florida, como también el puente que lleva al shopping, o el Celedonio Escalada... ¿Por qué alguien de Newell's no puede hacerlo? Claro, porque Newell's Old Boys es el hijo no deseado.
Pablo Fernández,
pablohfer@hotmail.com
N de la R.: La Capital comparte con el lector la crítica a toda manifestación de violencia y le agradece su aporte, aunque no coincide completamente con su análisis.