Martes 08 de Abril de 2008
Hay una palabra que realmente no me gusta y esa es sexagenario. Uno lo lee en los medios y suena casi como un insulto. Y ahora que ya voy reuniendo las condiciones físicas que exige dicha denominación, algo me duele mucho más que tan odioso término. Y es que probablemente nunca voy a ver un gobierno en nuestra querida Argentina que proyecte y programe temas fundamentales como la educación, la seguridad, la justicia, la salud y tantos otros. Y realmente gobernar con los tres poderes, Judicial, Legislativo y Ejecutivo. No con decretos tan pomposamente llamados de necesidad y urgencia. Ya sé, todos están pensando en este pobre tipo que va a llegar a septuagenario y va a seguir delirando. Pero de utopías vive el alma.
Roberto Feldman, DNI 6.260.061