Sábado 15 de Diciembre de 2007
El 1º de diciembre realicé un viaje a la ciudad de Buenos Aires en un micro de la empresa General Urquiza, interno 212, con horario de partida 13.30, desde la terminal de omnibus de Rosario, con destino final La Plata y escala en Retiro. Quiero informar que el servicio partió con una demora de aproximadamente 15 minutos y el interior del coche no se encontraba en condiciones adecuadas. Se podía notar suciedad en los vidrios, cortinas, paneles de revestimiento y el piso. Como si fuera poco, no funcionaba el aire acondicionado, lo cual molestó a todo el pasaje. Este inconveniente hizo que uno de los choferes abriera las dos banderolas del techo para permitir un mínimo de ventilación, medida que no alcanzó para evitar el ambiente de encierro que se respiraba en todo momento, predominando el olor a combustible quemado emanado del motor ubicado en la parte trasera de la unidad. Todo esto hizo que, a modo de compensación, se ofreciera a los pasajeros que concurríamos al recitar ofrecido por The Police (solo éramos una parte del total del pasaje) una parada frente al Estadio de River Plate, para facilitarnos la llegada al mismo. Estas anomalías la padecimos en una época del año en la que es indispensable que cada unidad cuente con los sistemas de refrigeración en condiciones de funcionamiento, servicio que es incluido en la tarifa que abonan los pasajeros. ¿Hasta cuándo los usuarios tenemos que sufrir todas estas irregularidades, permitidas implícitamente por la CNRT? Por último quiero mencionar que la empresa General Urquiza, junto a Chevalier, Empresa Argentina, Sierras de Córdoba y otras más pertenecen actualmente al grupo Flecha Bus. Parece que este monopolio resulta demasiado pesado para el Estado, que sólo en apariencia vela por los intereses del último eslabón de la cadena, los ciudadanos, en este caso los usuarios.
Héctor A. Arias, DNI 18.490.920