Cartas de lectores

UNR y pensamiento crítico

La creación de la Universidad Nacional de Rosario, acontecimiento trascendente del cual se cumplieron 49 años, acaso sea un ejemplo de las inveteradas contradicciones que caracterizan la errática política en materia educativa.

Miércoles 04 de Diciembre de 2019

La creación de la Universidad Nacional de Rosario, acontecimiento trascendente del cual se cumplieron 49 años, acaso sea un ejemplo de las inveteradas contradicciones que caracterizan la errática política en materia educativa. La normativa fundacional —ley 17.987— fue dictada el 28 de noviembre de 1968 por el dictador Juan Carlos Onganía, quien a su vez fuera el promotor de la abominable persecución sufrida el 29 de junio de 1996 por aquellos docentes universitarios que conformaban la élite de la intelectualidad argentina, episodio conocido como "la noche de los bastones largos". Onganía presentaba rasgos comunes con el pionero de los golpes de Estado, José Félix Uriburu, que trascendían los espesos bigotes, rostros ceñudos y el "corte de cabello a reglamento": el pensamiento de ambos no sobrepasaba los estrechos límites impuestos por las vivencias cuartelarías. Los caracterizaba una contumaz vocación autoritaria y, consecuentemente, fomentaban la intolerancia. Las escasas aptitudes intelectuales de esos personajes requirieron de la asistencia de sujetos con formación doctoral que validaran sus doctrinas golpistas: en el caso de Uriburu, esa tarea la cumplió el poeta devenido en reaccionario Leopoldo Lugones. Onganía contó con los servicios de Mariano Grondona, célebre en la difusión dialéctica de pensamientos variables y contradictorios entre sí, adecuados a la coyuntura política preponderante. Los institutos educacionales, como la UNR, desempeñan un papel preponderante en el desarrollo del pensamiento crítico de la población, eficaz antídoto de toda pretensión que nos retrotraiga a los abominables regímenes despóticos, superados a costas de ingentes sacrificios.

Jorge Arévalo

DNI 10.189.789

La televisión mundial

Escuchar voces y música a través de ondas de radio fue uno de los "milagros" tecnológicos que asombró a la humanidad. Pero observar en una pantalla de TV personas y objetos en movimiento fue una audacia literaria de ciencia ficción hecha realidad. En Argentina la primera trasmisión de televisión se realizó el 17 de octubre de 1951, cuando en ocasión de celebrarse el "Día de la Lealtad" el emblemático Canal 7 emitió desde la Plaza de Mayo el discurso de Eva Perón. Y el 1º de mayo de 1980 Lidia Elsa Satragno (la entrañable Pinky) anunció desde ATC el inicio de la televisión color en nuestro país. Ese día el Canal 13 también comenzó sus ediciones en colores. Cada 21 de noviembre millones de personas en el mundo miran programas en sus televisores, sin saber que en esa fecha se conmemora el Día Mundial de la Televisión, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1996 en homenaje al Primer Foro Mundial de la Televisión realizado el 21 y 22 de noviembre del mismo año. Aunque sería más importante recordar el día en que nacieron esos genios increíbles que con sus descubrimientos en física, química, electricidad, mecánica y electrónica, construyeron los cimientos para edificar la maravillosa transmisión televisiva; y los aparatos receptores denominados con simpatía "caja boba".

Edgardo Urraco

Persecución al sentido común

¿No es ofender el intelecto de los argentinos pretender que crean que la innumerable cantidad de pruebas acumuladas durante la instrucción, con sobreprecios descomunales, incumplimientos en los plazos de finalización de obras (algunas no realizadas) o haber sido el único proveedor al que el Estado le pagó hasta el último peso, cuando en 2015 finalizó el gobierno de la hoy "perseguida" según el lawfare papal o la visión del defensor Beraldi? ¿No es abusivo, acaso, que quienes denuncian ser víctimas de persecución judicial, en otra causa (Hotesur) hayan enmendado y corregido con "liquid paper" los libros contables que pidieron a la Justicia (aprovechando un fin de semana largo) para fotocopiarlos y devolverlos adulterados? Argentinos, a las cosas. No nos tomen por tontos.

Otto Schmucler

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