Una tragedia institucional
El juez federal Daniel Rafecas procesó hace unas horas al ex presidente Fernando de la Rúa por el supuesto pago de sobornos a senadores nacionales peronistas para que aprobaran la ley de reforma laboral exigida por el FMI.

Sábado 01 de Marzo de 2008

El juez federal Daniel Rafecas procesó hace unas horas al ex presidente Fernando de la Rúa por el supuesto pago de sobornos a senadores nacionales peronistas para que aprobaran la ley de reforma laboral exigida por el FMI. El escándalo adquirió notoriedad en junio de 2000 cuando Joaquín Morales Solá informó a la opinión pública acerca de la existencia de las supuestas coimas. A partir de entonces la relación entre De la Rúa y el vicepresidente Alvarez se quebró para siempre. Alvarez estaba convencido de los sobornos, a tal punto que en una entrevista concedida a Página/12 en agosto de aquel año reconoció que si la Justicia probaba el pago de los sobornos se estaría frente a una crisis terminal de las instituciones. De la Rúa jamás apoyó abiertamente a su díscolo e ingobernable vicepresidente. Nunca tuvo el coraje de enfrentarse con el símbolo de la aristocracia política argentina (el Senado). Temeroso y dubitativo finalmente obligó a Alvarez a renunciar al apoyar a aquellos miembros de su gabinete a quienes Alvarez consideraba principales responsables del escándalo. Imposibilitado de comandar un Senado hostil (hasta los senadores radicales estaban en su contra) Alvarez renunció a la vicepresidencia de la República en octubre de 2000. La Alianza como gobierno de coalición dejaba de existir. Se había consumado una tragedia institucional de una magnitud sin precedentes en la historia contemporánea argentina. Se había consumado una nueva estafa a la ilusión del pueblo argentino.

Hernán Andrés Kruse

hkruse@hotmail.com